LIMA.-La vicepresidenta del Banco Mundial para América Latina y el Caribe Pamela Cox se reunió ayer con el presidente Ollanta Humala y le ofreció un crédito de 3.000 millones de dólares en los próximos cinco años para apoyar la agenda social del gobierno.
En la reunión también participó quien sucederá a Cox a partir del 1 de enero del próximo año, Hasan Tuluy, y el ministro de Economía peruano Luis Miguel Castilla.
Compartimos con el presidente Humala sus prioridades en cuanto a la agenda social y para ello hemos comprometido nuestra asistencia en áreas que van desde los programas sociales, infraestructura, servicios públicos, eficiencia del Estado, declaró Cox a la prensa en palacio de gobierno.
La funcionaria dijo que la fortaleza mostrada por la economía de Perú había pesado en la decisión del Banco Mundial de otorgar esa ayuda financiera.
Se informó que Perú y el Banco Mundial iniciarán las discusiones para formular una nueva estrategia de alianza para el período 2012-2016, que tendrá como hilo conductor la inclusión social, una de las promesas y principales compromisos del gobierno de Humala, que asumió el poder en julio.
El Banco Mundial dijo que venía proporcionando asistencia a Perú en técnicas para la medición de pobreza y metodología para la evaluación de los resultados de programas contra la pobreza.
El analista económico Pablo Secada comentó que el crédito ofrecido a Perú refleja la confianza del Banco Mundial a las políticas públicas observadas en el país en las últimas décadas.
Es un respaldo (del banco) a esas políticas que han hecho que Perú salga más o menos rápido del atraso que tenía hace 20 años, dijo Secada a The Associated Press.
Humala asumió el mando a fines de julio prometiendo implementar una serie de programas sociales como otorgar una pensión de 250 soles (91 dólares) a los mayores de 65 años en situación de pobreza, incrementar el sueldo mínimo a 750 soles (273 dólares), abrir guarderías infantiles y otorgar becas de estudio a los jóvenes de escasos recursos.