El azúcar alto

La República Dominicana, poco a poco, va perdiendo competencias como país productor. Ahora le toca al azúcar de caña caer en el mercado nacional. Hoy vemos cómo un producto extranjero lo sustituye, y peor aún, más caro.

El mercado global pauta el consumo de un producto que en el pasado reciente abundaba y era comprado por los consumidores a un precio razonable. No sucede así de un tiempo a esta parte.

La Federación Dominicana de Comerciantes se queja de que el precio de venta al por mayor del producto –un saco de 125 libras- se dejó flotar. Plantean que es una situación que se da con la anuencia de las autoridades.

Con el azúcar, en sus diversas variedades, está sucediendo algo insólito, que jamás ningún dominicano pensó que ocurriría. El producto se transformó y -con el control de la producción nacional y las exportaciones- se convirtió en un producto de inversión.

Las autoridades –incluidos los directivos de Proconsumidor- deben establecer las reglas del juego y los controles necesarios para que tanto en los comercios de las ciudades urbanas y las provincias, el azúcar refino no experimente tan drásticas variaciones de precios.