El azote de los desconocidos
El uso de la palabra “desconocidos” por parte de la Policía Nacional es muy frecuente en las ruedas de prensa. Con esa palabra se identifica de alguna forma y sin ofrecer nombres a los que roban, asesinan a diario, y cometen tropelías de todo tipo en cualquier punto de la geografía nacional.
La esperanza queda con la promesa de que la Policía y el Ministerio Público realizarán las pesquisas de lugar en torno a los hechos delictivos que cometen los “desconocidos”. Normalmente la Policía Nacional dice que interroga a varias personas con el objetivo de identificar y apresar a los “desconocidos” responsables de los hechos.
La lista de los hechos delictivos que cometen los “desconocidos” es enorme.
El delito común está en manos de “desconocidos” que se desvanecen a la luz del día. El tiempo pasa y los cuerpos investigativos prometen y prometen dar con los responsables de los hechos.
Y sucede que, cuando identifican a uno o dos de los delincuentes, tienen, para sorpresa de la ciudadanía, un “amplio prontuario delictivo”.
A la pregunta de quién es responsable de que un ciudadano cultive un “amplio prontuario delictivo” no hay nunca una respuesta. Los hechos están ahí y son inocultables. Hay una gran preocupación por la ola de criminalidad.
Insistimos: se tienen que tomar las medidas de lugar. Asumir con más carácter las responsabilidades en las instancias correspondientes, y garantizarle a la sociedad dominicana el sosiego que necesita para seguir trillando un camino seguro de trabajo, estudio y desarrollo.
