El anunciado censo

El proceso de levantamiento de las informaciones para el IX Censo Nacional de Población y Vivienda se tomará siete días.

Si se tiene estipulado censar 2,7 millones de viviendas el cuerpo que trabaje tendrá a su cargo visitar alrededor de 385,714 viviendas por día.

El gobierno, a través de la Oficina Nacional de Estadísticas (ONE), y la designada Comisión Nacional Censal, tienen un importante trabajo para el país y el mundo bajo su responsabilidad. Poner al día una información de esta magnitud, al tiempo de que se trabaja en una nueva ley de inquilinato, y que modificará la ley que data de 1955, viene como anillo al dedo.

Independientemente de que se habla de un costo de 700 millones para todo el proceso – y que podría bajar a menos de la mitad, según declaraciones del Ministro de Economía, Planificación y Desarrollo– estamos ante las puertas de una actividad que justifica a todas luces la inversión que se hará.

El proceso, que tiene fecha de inicio para finales de noviembre, no implicará grandes dolores de cabeza, debido a la experiencia acumulada por la Oficina Nacional de Estadísticas y todos los técnicos involucrados en convocatorias pasadas. A lo que se sumará la experiencia de todos los integrantes de la Comisión Censal, designada recientemente, para darle apoyo a los trabajos previos, durante y después de concluido el proceso, con el fin de que los resultados puedan procesarse en un tiempo prudente.

El trabajo estará, de manera directa, en las manos de 62 mil personas, de las cuales hay 30 mil que son empleados del Estado. Se trata de un trabajo que deberá contar con la voluntad y la colaboración de todos los ciudadanos y residentes en los hogares que serán visitados, con el fin de garantizar su éxito.