El año escolar

La actual pandemia por el Covid-19 ha provocado muchas situaciones nunca antes vistas en el mundo y, por supuesto, en el país.

Tuvimos que suspender unas elecciones presidenciales, alejarnos de los otros, disponer de mascarillas como un utensilio cotidiano, trabajar a la distancia, literalmente cerrar el país al mundo y muchas otras acciones que antes del 18 de marzo nos hubieran parecido impensables.

La docencia preunivesitaria y la universitaria no estuvieron al margen de esa situación. El ciclo escolar anterior se concluyó de manera remota, se debió adoptar la virtualidad de manera generalizada.

El inicio del próximo año escolar plantea también muchas incógnitas, con el agravante de que serán diferentes las autoridades que lo prepararon y las que tendrán la responsabilidad de iniciarlo.

El Covid-19 se ha expandido en las últimas semanas, lo que ha obligado a replantearse los planes que se tenían para su inicio.

La situación obliga a las autoridades a explorar todas las posibilidades porque en las actuales circunstancias la prioridad es la salud.

Sabemos que habrá que tomar decisiones que difícilmente sean bien vistas por todos. Inaugurarlo en la fecha prevista o posponerlo por un tiempo son las alternativas con las que se tendrán que manejar las autoridades.

Cada una tiene pro y contras.
Confiamos en que se tomará la decisión técnicamente más favorable tomando en consideración que la prioridad es preservar la salud.