El aborto de Don Juan
He aquí la cuestión.
Gente a la que no se puede rebatir, ni acusar de partidista, periodista comprado o, por supuesto, de incapaz, ignorante o que no conceptualiza, han plasmado su parecer sobre la situación en que se encuentra nuestro país.
Una vez más, al igual que el año pasado, el Foro Económico Mundial (*) ha dictado sentencia en su informe global de competitividad y ha dejado en evidencia que nos mienten descaradamente.
Al comparar los informes anteriores de este organismo (ya con resultados mediocres para RD) y el actual, al que nos referiremos en este momento, se evidencia que nuestro país carece de maestro, que no hay asomo de líder y que su guía está más que perdido.
En cualquier nación en la que se conserve algo que se desconoce en la actual gestión gubernativa, que es la vergüenza, se habría realizado una renuncia masiva de funcionarios, y más aún, al igual que José Luis Rodríguez Zapatero en España, se hubiera convocado a elecciones anticipadas.
¿Cómo es posible que dos pilares de cualquier intento de vivir civilizadamente como son, la salud y la educación, se encuentren, después de casi 8 años de gobierno del Partido de la Liberación Dominicana en el antepenúltimo lugar, (140) de 142 países evaluados?.
¿Cómo podemos visualizar una luz al final del túnel si ocupamos el lugar 136 de 142, en calidad de la enseñanza de matemáticas y ciencias?
¿Cómo colocar nuestros productos en el mercado si ocupamos el lugar, 126 de 142, en capacidad e innovación?
¿Cómo crear una línea de producción, calcular nuestros costos, etc., si ocupamos el lugar, 129 de 142, en suministro eléctrico?
¿Cómo saber que dormiremos esta noche en nuestra cama si ocupamos el último lugar, (142), en confianza en la policía?
¿Si tanto se precia un partido de ser fiel discípulo de las enseñanzas del venerable y respetado Profesor Bosch, cómo es posible que aquellos que se identifican como sus discípulos ocupen el antepenúltimo lugar, (140 de 142), en desvío de fondos públicos?
¿Qué pasó con aquello de servir al partido para servir al pueblo, ahora que se ocupa el penúltimo puesto (141 de 142) en favoritismo en las decisiones de funcionarios del gobierno?
¿Se quebró un país gracias a la incapacidad, los sueldos desmedidos, las francachelas y los viajes, y por eso ocupamos el último lugar (puesto 142 de 142) con mayor despilfarro del gasto público?
No hay dudas que cuando durante años se ha vociferado e palante que vamos se tenía razón. Qué importa que no hayamos alcanzado el pase a la mundial de basketball si somos ya, según estos números, el país más corrupto del planeta.
Estos son los hechos que desmienten las palabras, los mismos que nos hacen preguntar: ¿tocamos fondo o falta algo más?
Dominicanos, se confirma, estamos en presencia del aborto de Don Juan.
(*) Ver Foro Económico Mundial en el siguiente link:
The Global Competitiveness Report 2011 – 2012 : The World Economic Forum
leídas