El 22 % de los jóvenes latinoamericanos de la Generación Z utiliza la inteligencia artificial como una amiga para conversar o buscar apoyo emocional.
La relación de los jóvenes con la inteligencia artificial está avanzando más allá de estudiar, trabajar o buscar información y comienza a ocupar espacios tradicionalmente vinculados con las relaciones personales, según un estudio de Kaspersky.
La investigación revela que el 21 % recurre a estas herramientas para conversar sobre preguntas o asuntos que preferiría no compartir con otras personas.
La IA también se ha integrado rápidamente a la rutina de esta generación. El 38 % de los jóvenes latinoamericanos consultados asegura utilizarla todos los días o casi todos los días.
Entre sus principales usos, el 60 % la emplea para buscar información, el 51 % para estudiar, el 50 % para generar ideas y el 43 % para actividades relacionadas con el trabajo, como analizar información, escribir o preparar reportes.
Confianza y privacidad
La creciente cercanía con estas herramientas no siempre está acompañada de medidas de protección. Solo el 41 % de los jóvenes asegura tomar siempre precauciones al interactuar con servicios de IA, como contrastar las respuestas con fuentes confiables o evitar proporcionar información confidencial.
Otro 52 % admite que aplica estas medidas únicamente algunas veces, mientras que el 7 % reconoce que nunca adopta precauciones.
Esta situación adquiere mayor importancia cuando la interacción pasa de consultas generales a conversaciones personales, debido a que los usuarios pueden terminar proporcionando documentos, contraseñas, información financiera, datos relacionados con la salud o mensajes privados.
Kaspersky advierte que la sensación de cercanía generada durante una conversación con una IA no debe llevar a asumir que se trata de una interacción privada o equivalente a hablar con otra persona.
“A medida que la inteligencia artificial se convierte en un espacio de interacción más cotidiano y personal, también cambia la forma en que debemos pensar en la seguridad”, explica María Isabel Manjarrez, investigadora sénior de Seguridad para América Latina en el Equipo Global de Investigación y Análisis de Kaspersky.
La especialista señala que una conversación natural o cercana puede hacer que las personas bajen la guardia sobre la información que proporcionan y confíen excesivamente en las respuestas recibidas.
ChatGPT refuerza la seguridad para los usuarios adolescentes con sus nuevas actualizaciones
Usarla con precaución
Los especialistas recomiendan verificar las respuestas de la inteligencia artificial antes de utilizarlas para tomar decisiones importantes, especialmente en asuntos académicos, financieros, legales o médicos.
También aconsejan evitar compartir contraseñas, datos bancarios, documentos de identidad, conversaciones privadas y cualquier otra información que el usuario no proporcionaría abiertamente en otro servicio digital.
Otra recomendación es revisar qué información recopila cada plataforma, cómo la utiliza y cuáles herramientas de privacidad pone a disposición de los usuarios.
El estudio advierte además sobre falsas plataformas que imitan servicios legítimos de inteligencia artificial y pueden utilizarse para cometer fraudes, obtener datos personales o dirigir a los usuarios hacia enlaces maliciosos.
Para Kaspersky, el reto no está en impedir que los jóvenes incorporen la inteligencia artificial a su vida cotidiana, sino en evitar que la confianza que desarrollan hacia estas herramientas avance más rápido que sus hábitos de seguridad digital.
La investigación fue realizada en marzo de 2026 entre 7,200 personas de 18 países. Los resultados correspondientes a Latinoamérica incluidos en el estudio proceden de participantes de Brasil, México y Colombia.
leídas