EEUU: sin acuerdo sobre el techo de la deuda a dos semanas de fecha límite

WASHINGTON, EEUU.-Las escaramuzas sobre el incremento del techo de la deuda federal estadounidense continúan en los próximos días con las primeras votaciones en el Congreso, pero sin avistarse compromiso alguno para evitar un cese de pagos, a dos semanas de la fecha límite del 2 de agosto.

A pesar de las advertencias emitidas la semana pasada por las agencias calificadoras, de la presión ejercida por China, de los avisos de la administración contra un "Armageddon" en caso de moratoria por parte del Estado Federal, los dos campos aún no logran llegar a un acuerdo.

El lunes, el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Timothy Geithner, aseguró sin embargo que se llegará a un acuerdo político antes del 2 de agosto y que se evitaría un default. "Nadie se va a hacer el tonto sobre ese tema", declaró a la cadena CNBC, reiterando que una cesación de pagos sería "catastrófica" para el país.

El martes, la Cámara de Representantes se pronunciará sobre la última propuesta de los republicanos, un texto intutulado: "Reducir, llegar al límite, equilibrar". Es probable que este texto, que ilustra la visión minimalista del Estado que tienen los republicanos, sea rechazado por el Senado de mayoría demócrata.

Este texto impondría una enmienda a la Constitución estadounidense para que el presupuesto federal sea equilibrado. Únicamente tras la adopción de esta medida, que debe ser aprobada por los 50 Estados, y por una importante mayoría del Congreso, los republicanos aceptarían aumentar el límite de la deuda.

El fracaso previsto de esta iniciativa simbólica, no hará más que subrayar el abismo que existe entre los demócratas -que reclaman una política de reducción del déficit basada en más ingresos fiscales- y los republicanos, que no quieren escuchar hablar sobre aumentos de impuestos, ni siquiera limitados a los más pudientes.

La Casa Blanca anunció el lunes que el presidente Barack Obama opondría su veto a esta propuesta, en el caso altamente improbable de que el Senado lo apruebe.

Sin embargo, los puentes entre la Casa Blanca y los republicanos no están cortados: el presidente de la Cámara, John Boehner, y el jefe de la mayoría, Eric Cantor, se reunieron de forma discreta con Obama el domingo, informó el lunes un portavoz de Boehner. Pero no se logró avance alguno.

Frente al bloqueo, varios senadores intentan lanzar un operativo de último momento para alcanzar una formula aceptable para los dos campos.

Este "plan B" acordaría al presidente el poder de aumentar el techo de la deuda en 2,5 billones de dólares en tres etapas, hasta el año próximo. Pero dejaría exclusivamente al mandatario la responsabilidad política de la decisión.

El plan del Senado podría también incluir reducciones de gastos de 1,5 billones de dólares en 10 años, medidas sobre las cuales un acuerdo parece surgir entre los dos campos.

Esta solución de emergencia podría ser examinada desde mitad de semana, cuando la medida simbólica de los republicanos sea rechazada. Sin embargo, el grupo ultraconservador "Tea party", muy influente en la Cámara, ya condenó este plan de repliegue.

Según un sondeo CBS News publicado el lunes, 71% de los estadounidenses desaprueba la manera en la que los republicanos manejan las negociaciones. Los demócratas registran un resultado negativo de 58%.

Desde mediados de mayo, la deuda federal estadounidense, de 14,3 billones de dólares, alcanzó el límite máximo autorizado, un problema que el Tesoro no puede evadir eternamente y que necesita un aumento del techo legal aprobado por el Congreso.

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