NUEVA YORK.- El 76% de las patentes registradas en las diez universidades estadounidenses más prolíficas en ese sector en 2011 tuvo al menos un inventor nacido en el extranjero, según un estudio presentado el martes en Nueva York, que apoya un pedido de reforma migratoria en el país. "Más de la mitad de todas las patentes (54%) fueron otorgadas al grupo de inventores extranjeros con más posibilidades de enfrentar obstáculos de visado: estudiantes, becarios posdoctorales e investigadores", dice el informe "En espera de patente: Cómo los inmigrantes están reinventando la economía estadounidense". El estudio fue difundido por el "Partenariado para una Nueva Economía estadounidense", que agrupa a más de 450 alcaldes y líderes empresariales republicanos, demócratas e independientes. Junto con el estudio, presidentes de 90 universidades enviaron una carta a la Casa Blanca y el Congreso para pedir una solución bipartidaria que garantice que los mejores graduados extranjeros tendrán un camino claro para una "Green Card", el permiso de trabajo de largo plazo en Estados Unidos. El estudio muestra que "el 99% de las patentes de estos inventores nacidos en el extranjero fueron en ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas, sectores en los que Estados Unidos tiene proyectado un déficit de 230.00 trabajadores calificados en 2018″. "Bajo la actual ley inmigratoria, cuando muchos de esos estudiantes inventores se gradúen no podrán obtener un visado que les permita permanecer en Estados Unidos y potencialmente ayudar a crear trabajos", afirmó el partenariado en un comunicado de prensa. Según el informe, los inventores extranjeros tuvieron un papel fundamental en áreas de innovación como tecnología de la información (84%), comunicaciones digitales (83%), drogas farmacéuticas o sus componentes (79%) y óptica (77%). El tema migratorio sigue pendiente de resolución en Estados Unidos y las esperanzas de reabrir el debate en el Congreso son nulas en este periodo pre-electoral. El lunes, en un histórico fallo, la Corte Suprema estadounidense declaró inconstitucional que la inmigración ilegal sea un delito estatal, pero autorizó a la policía del estado de Arizona (suroeste) a controlar los papeles de cualquier sospechoso de ser indocumentado. Unos 11,5 millones de indocumentados viven, según cálculos oficiales, en Estados Unidos, un país que acrecentó drásticamente los controles sobre quién reside dentro de sus fronteras tras los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2011.