EEUU: Aprobación de plan de salud, victoria para Obama
WASHINGTON.-La Cámara de Representantes aprobó por escaso margen un histórico proyecto de ley para reformar el sistema nacional de salud, dándole al presidente Barack Obama una ardua victoria en el asunto prioritario de su programa de gobierno.
Los republicanos se opusieron casi unánimemente al plan que ampliaría la cobertura de salud a decenas de millones de estadounidenses que carecen de acceso a algún tipo de atención médica, a la vez que impone contundentes restricciones a la industria del seguro.
La votación de 220-215 que tuvo lugar el sábado por la noche, allana el camino para que el Senado inicie un esperado debate sobre el asunto que ha dejado de lado muchos otros temas en el Congreso.
La presidenta de la cámara, Nancy Pelosi, comparó el proyecto de ley con la aprobación del Seguro Social en 1935 y el servicio gratuito de salud para los jubilados, 30 años después.
Obama, que fue al Capitolio el sábado horas antes de la votación para animar a los demócratas indecisos, expresó su beneplácito después de la aprobación, y dijo que esperaba "firmar la ley antes de fin de año".
El proyecto "provee cobertura de salud para el 96% de los estadounidenses.
Les ofrece a todos, cuidado médico al margen de su estado de salud o ingreso económico, la tranquilidad de saber que podrán contar con un seguro de salud accesible cuando lo necesiten", destacó el representante John Dingell, el representante de Michigan de 83 años que ha presentado un proyecto de cobertura nacional de salud en todas las legislaturas del Congreso desde 1955, cuando sucedió a su padre en el cargo.
Pero los republicanos, en minoría en el Congreso, expresaron sus objeciones durante horas de debate sobre el proyecto contenido en un documento de 1.990 páginas, y cuya implementación costará 1,2 billones de dólares.
"Vamos a ver cómo el gobierno se apodera de nuestro sistema de salud tan rápidamente que no habrá tiempo para reaccionar", destacó la representante republicana Candice Miller, de Michigan.
Antes de la votación final, los conservadores de ambos partidos políticos unieron fuerzas para imponer duras restricciones a los abortos en las pólizas de seguro que serán vendidas individualmente y a los grupos pequeños.
La ley obligará a la mayoría de estadounidenses a tener seguro de salud y provee subsidios federales a todos aquéllos que no puedan costearlo.
Las empresas grandes tendrán que dar cobertura de salud a sus empleados. Tantos los consumidores como las empresas serán multados si se niegan a cumplir con las disposiciones del gobierno.
El proyecto prohibe las actuales normas de la industria del seguro, que niegan cobertura a las personas que tengan enfermedades antes de ser aseguradas y que las aseguradoras aumenten las tarifas de sus primas a las personas según su género o su historial médico.
Asimismo la industria perderá la excepción de restricciones federales anti monopolio para fijar precios únicos en el mercado.
La ley creará un mercado federal regulado donde los consumidores podrán comprar sus seguros médicos.
Y el gobierno podrá vender seguros de salud, siendo ésta la parte que ha provocado mayor controversia. Sin embargo la Oficina de Presupuesto del Congreso ha dicho que las primas del gobierno serían más costosas que las ofrecidas por las empresas privadas.