Washington.– El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó que la política hacia Venezuela busca proteger el interés nacional estadounidense y abrir el camino a una transformación regional, mientras descartó negociaciones con el exmandatario venezolano, Nicolás Maduro y advirtió que la presión continuará.
Rubio defendió la actuación de la Administración Trump en Venezuela y la estrategia adoptada tras la reciente intervención estadounidense que culminó con la captura de Maduro y su esposa, Cilia Flores, quienes actualmente guardan prisión en una cárcel de Nueva York, durante una entrevista concedida a Kristen Welker en el programa Meet the Press, de la cadena NBC.
Ante las interrogantes sobre quién dirige el proceso político y de transición en Venezuela tras la detención de Maduro, Rubio aclaró que Estados Unidos no gobierna el país sudamericano, sino que fija una línea de política exterior orientada a sus propios intereses estratégicos.

Quién dirige Venezuela ahora
“No está dirigiendo al país… está dirigiendo la política con respecto a esto”, afirmó el funcionario, en referencia al presidente Donald Trump.
Rubio explicó que Washington considera prioritario que Venezuela avance en una dirección que sea “beneficiosa para el pueblo venezolano”, pero subrayó que el eje central de la política estadounidense es la seguridad nacional.
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“Afecta algo que constituye una amenaza para nuestra seguridad nacional o afecta algo que es beneficioso o perjudicial para nuestro interés nacional”, sostuvo.
El papel de Marco Rubio en la transición
Consultado directamente sobre su rol personal en el proceso de transición, el secretario de Estado respondió sin rodeos, “Obviamente, estoy muy involucrado en esto”.
Recordó que, además de encabezar la diplomacia estadounidense, también ejerce funciones como asesor en seguridad nacional, lo que lo coloca en el centro de las decisiones estratégicas relacionadas con el hemisferio occidental.
Rubio señaló que la operación y el manejo del escenario posterior a la captura de Maduro involucran a todo el aparato de seguridad del Estado.
“Este es un esfuerzo en equipo de todo el aparato de seguridad nacional de nuestro país”, indicó, destacando el papel del Departamento de Defensa y del Departamento de Justicia, especialmente en los procesos judiciales abiertos en tribunales estadounidenses.
El petróleo
“El objetivo de la política es ver cambios en Venezuela que, por sobre todo, sean beneficiosos para Estados Unidos, porque es para quien trabajamos”, insistió Rubio, aunque añadió que esos cambios también pueden traer estabilidad y alivio al pueblo venezolano.
“Creemos que un futuro mejor para el pueblo de Venezuela también estabiliza a la región y hace que el vecindario en el que vivimos sea un lugar mucho mejor y más seguro”.

Uno de los momentos más sensibles de la entrevista se produjo cuando Welker preguntó por qué la Administración Trump estaría dispuesta a interactuar con figuras del chavismo, como la vicepresidenta Delcy Rodríguez, pero no con la líder opositora María Corina Machado, a quien recordó como ganadora del Premio Nobel de la Paz y respaldada, según encuestas, por alrededor del 70 % de los venezolanos.
Rubio respondió elogiando a la dirigente opositora, pero apeló a lo que denominó “la realidad inmediata”.
“María Corina Machado es una persona excepcional y es alguien que conozco desde hace mucho tiempo”, dijo, al tiempo que reconoció el valor del movimiento opositor. Sin embargo, advirtió que “la gran mayoría de la oposición ya no está presente dentro de Venezuela”, lo que limita, según explicó, la capacidad de acción en el corto plazo.
El secretario de Estado enfatizó que las decisiones actuales no están pensadas en un horizonte ideal, sino en semanas y meses.
“De lo que estamos hablando es de lo que suceda en las próximas dos o tres semanas, dos o tres meses, y cómo eso se vincula con el interés nacional de Estados Unidos”, precisó.
Rubio fue especialmente duro al referirse a Nicolás Maduro, a quien acusó de incumplir sistemáticamente cualquier acuerdo.
“Con Nicolás Maduro no se podía hacer un trato ni un arreglo”, afirmó.
Reveló que el exmandatario venezolano “recibió ofertas muy generosas” e incluso tuvo la posibilidad de abandonar el país días antes de su captura.
“Podría haber salido de Venezuela hace apenas una semana y media. Tuvo oportunidades disponibles para evitar todo esto”, sostuvo.
En ese sentido, acusó a Maduro de haber “embaucado” a la anterior Administración Biden con acuerdos que, según Rubio, nunca fueron respetados.

“Se ha especializado en no cumplir acuerdos y aprender a salvarse ganando tiempo. Y no íbamos… el presidente Trump no iba a caer en esa trampa”, sentenció.
Tras la detención del exgobernante, Rubio indicó que el poder real en Venezuela ha quedado en manos de otros actores.
“Ahora hay otras personas a cargo del aparato militar y policial allí”, explicó, y señaló que estas deberán decidir “qué rumbo quieren tomar”. Estados Unidos, dijo, espera que opten por un camino distinto al del chavismo.
El secretario reiteró que Washington aspira a una “transición holística” que abarque la política, la sociedad y las instituciones venezolanas. No obstante, dejó claro que ese proceso será gradual y condicionado.

“Ahora mismo tenemos que dar los primeros pasos”, explicó, y esos pasos pasan por asegurar objetivos concretos: “No más narcotráfico, no más presencia de Irán ni Hezbolá allí”.
Rubio también se refirió a la industria petrolera venezolana, denunciando que ha sido utilizada para beneficiar a adversarios de Estados Unidos.
“Que ya no se utilice más la industria petrolera para enriquecer a todos nuestros adversarios alrededor del mundo sin beneficiar al pueblo de Venezuela o, francamente, beneficiar a Estados Unidos y a la región”, subrayó.
Ante la pregunta sobre posibles elecciones y su calendario, Rubio se mostró cauto. Recordó que Venezuela lleva más de una década bajo el mismo régimen y cuestionó la legitimidad de procesos electorales pasados.
¿Cuándo habrá elecciones?
“Hubo elecciones, perdieron y no contaron los votos o se negaron a contarlos, y todo el mundo lo sabe”, afirmó, calificando cualquier discusión sobre comicios inmediatos como “prematura”.
Mientras no se resuelvan los problemas de fondo, advirtió, la presión continuará.
“Seguirán enfrentando esta cuarentena petrolera, seguirán sujetos a la presión de Estados Unidos”, dijo, al tiempo que confirmó que Washington mantendrá operativos contra el narcotráfico y la incautación de embarcaciones sancionadas.
Rubio concluyó reiterando que, aunque Estados Unidos dice respaldar la democracia y las elecciones, su prioridad es clara.
“Por sobre todo, nos interesan las elecciones, nos interesa la democracia, nos interesa todo eso, pero lo primero que nos concierne es la seguridad, el bienestar y la prosperidad de Estados Unidos”, afirmó.
“Y eso es en lo que nos vamos a enfocar ante todo aquí”.