Miami.-Las autoridades estadounidenses decomisaron ayer más de 600.000 galones (2,2 millones de litros) de biodiésel que iban hacia Cuba, valorados en alrededor de 2,8 millones de dólares, lo que viola las sanciones impuestas por Washington.
Agencias del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, en inglés) anunciaron en una conferencia de prensa que confiscaron 90 cargamentos del combustible, 71 de ellos desde el Puerto Everglades, en Florida, y 19 del Puerto Houston, en Texas, que se dirigían a Enetec, una compañía cubana sancionada por Estados Unidos.
“Es un intento deliberado para socavar las sanciones de EE.UU. y todo eso está en este momento bajo investigación", apuntó José R. Figueroa, agente especial a cargo de la Oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI) en Miami.
La confiscación ocurre mientras Cuba padece su mayor crisis económica en las últimas décadas, con una escasez de productos básicos, unida a un desabastecimiento energético por falta de combustibles y averías en sus obsoletas centrales de generación eléctrica que provocan apagones diarios.
La situación se ha agravado desde enero por el impacto del cerco petrolero aplicado por el presidente estadounidense, Donald Trump, y las nuevas sanciones contra sectores de la economía cubana y a las empresas que mantienen negocios con el Gobierno de La Habana.
El agente no identificó por ahora a los exportadores involucrados en el operativo, que comenzó con la detención de los envíos en septiembre, con la cooperación de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) y la Oficina de Industria y Seguridad (BIS) del Departamento de Comercio.
Figueroa identificó a la potencial compañía receptora como Enetec, una entidad sancionada el 11 de julio pasado por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro que Washington vincula con el Gobierno cubano y que se dedica al comercio mayorista de combustible y lubricantes.
Comercio lícito
— Defensa
Figueroa sostuvo que las autoridades estadounidenses “no quieren interferir con el comercio legítimo y, sobre todo, con las ayudas humanitarias”.