Educando a más caballeros
Cada vez son más las voces de mujeres que afirman que los caballeros están en vías de extinción y cada vez son más los hombres que se amparan bajo la enmienda de la liberación femenina para liberarse de ciertas formas de conducta.
Saludar y tratar con respeto a la mujer, sostener la mano al caminar, saber ayudar a bajar las escaleras y abrir las puertas, ya sea de lugares como de un auto, son solo algunos de los pequeños detalles que brillan por su ausencia.
Esas son sólo normas básicas en el trato interpersonal, pero cuando se habla de una relación más íntima las quejas son mayores, y es que hasta escucho decir que las vacas no hay que comprarlas enteras, sino por libras.
Y como las mujeres somos más liberadas, se piensan que la independencia representa que las damas asuman responsabilidades propias de los hombres, como tomar la iniciativa en el cortejo, pagar las cuentas o dividir los gastos en las citas.
Estas situaciones, aunque no lo querramos reconocer, tienen base en la educación que damos a nuestros hijos… Si queremos caballeros hay que formar caballeros… así de simple.
Lamentablemente, ya no podemos hacer nada con la generación de ahora, salvo algunas excepciones, pero sí podemos hacer mucho por las futuras al educar a nuestros hijos con valores, buenos modales y respeto hacia las mujeres.
El fin de semana me declaré madre orgullosa al ver a mis hijos graduarse y mostrar lo aprendido en el Taller de Caballerosidad, impartido por Lynda Rodríguez . Ellos, que ya tenían en plano estos conceptos, levantaron los muros que sostendrán su vida y, en el proceso de construcción, yo estaré guiándolos, porque estoy convencida de que se necesitan más hombres respetuosos y conscientes de su rol… en todos los sentidos.
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