Santo Domingo.-Los valores y las actitudes son esenciales para el ser humano, porque constituyen la estructura más profunda de la personalidad, a la vez que orientan y motivan su conducta.
Consecuentemente, la función axiológica y actitudinal de la educación, y no sólo la instructiva, es ineludible. En efecto, el compromiso de la educación con los valores y las actitudes está fuera de toda duda.
Por ello el centro educativo Hogar Montessori trabaja bajo los lineamientos de una educación integral que fundamenta la clave de su éxito en tres pilares: formación integral, formación humana y excelencia académica.
El colegio, que está celebrando sus tres décadas, presenta una propuesta desde distintos ámbitos.
Uno, el de los bloques temáticos, donde junto con los contenidos conceptuales hechos eleva el nivel académico de los estudiantes, y otra en las estrategias, tanto cognitivas como prácticas o de aplicación, donde se encuentran los relativos a valores, actitudes y normas.
De acuerdo a María Consuelo Brugal, directora, el método Montessori ha llevado el pan de la enseñanza a cientos de niños dominicanos que hoy exhiben no sólo una buena preparación académica, sino otras virtudes que dejan claro que la misión del colegio Hogar Montessori es educar para la vida.
Brugal asegura que han llegado hasta aquí y seguirán haciéndolo, porque sus estudiantes, más que un buen aprendizaje, reciben una adecuada formación integral basada en la educación moral y cívica, educación para la paz, para la salud, para la igualdad entre los sexos y educación ambiental.
Sostuvo que cumplir 30 años al servicio de la educación no es una tarea fácil, pero que cuando se hace con amor y dedicación todo fluye de la mejor manera. Dijo que celebran con júbilo los 30 años.