Educación en una coyuntura cargada
El tema educativo se ha vuelto complejo en estos tiempos debido en algunos casos a la multiplicidad de factores puestos a caminar por las autoridades del ramo, tanto en su faceta preuniversitaria como en la superior.
La regulación del uso de teléfonos por parte de los estudiantes es un punto propuesto por las autoridades que ha generado posiciones encontradas.
Otro es la posible fusión de los ministerios de Educación y de Educación Superior puesto sobre la mesa el año pasado y objetado con pasión desde la Asociación Dominicana de Profesores.
A todo esto, por debajo de las discusiones y propuestas del momento, se supone en curso un amplio y extendido proceso de evaluación de profesores y personal administrativo por parte del Ministerio de Educación, del cual el magisterio espera mejoras salariales significativas, la identificación de las debilidades del personal docente y las entidades dedicadas a los asuntos educativos un diagnóstico con las razones por las que la educación dominicana de hoy no satisface sus expectativas.
Con el año escolar en su último trimestre, más de 115 mil profesores iniciaron ayer, con una reflexión, un congreso que de acuerdo con los líderes del gremio de los maestros se extenderá hasta mediados de abril.
En medio de esta multiplicidad de elementos sin un eje que les dé sentido, destaca la ausencia de la familia, que tal vez pudiera ser canalizada a través de Padres y Amigos de la Escuela, una entidad de una importancia al parecer coyuntural.
Una resolución reciente del Ministerio de Educación, acerca de la hora de apertura de las puertas de las escuelas para recibir a estudiantes a partir de las 6:30 de la mañana, ha mostrado la palidez de esta entidad, que no se ha manifestado.
Estas iniciativas no deben ser parte de la anunciada reforma educativa, pero enrarecen el ambiente para este propósito.
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