Economistas ven positivas perspectivas por baja del petróleo, pero advierten que sus efectos no serán inmediatos
- Si el petróleo retorna a los niveles previos a la crisis, el Gobierno debería reducir en la misma proporción el precio de los combustibles sugiere Del Rosario
Santo Domingo.- Las expectativas de un acuerdo que sería firmado a finales de esta semana, tras el preacuerdo anunciado por el presidente Donald Trump, que pone fin a la guerra entre Estados Unidos -Irán y con ellos reabrir el estratégico estrecho de Ormuz lo que genera perspectivas positivas no solo para la economía dominicana, sino también para la economía mundial.
Tras más de 100 días de conflictos, el cual a generado graves d perturbaciones en el mercado global de petróleo, expertos en economía entiende que ese acuerdo tendrá efectos a mediano plazo en el país.
El economista Rafael Espinal consideró que, aunque la firma de los acuerdos y la apertura del estrecho de Ormuz generarían condiciones para la normalización del mercado petrolero a mediano plazo, el impacto en los precios tomará tiempo en materializarse.
“Esperemos que la firma de los acuerdos se cumplan. Así, la apertura del estrecho de Ormuz permitirá a mediano plazo la normalización del mercado petrolero. Sin embargo, el traspaso de la regularización de la oferta a los precios tardará meses en hacerse real, siempre y cuando se mantengan los compromisos”, expresó.
Espinal sostuvo que, por esa razón, a corto plazo esa situación no se reflejará en la economía dominicana.
De su lado, el macroeconomista Juan Rosario afirmó que explicó que este lunes el precio del petróleo para entrega en julio amaneció en 80.43 dólares por barril del West Texas, una reducción de 5.4 %, frente a las expectativas de que superara los 100 dólares debido a las tensiones en el conflicto entre Estados Unidos, Irán e Israel.
No obstante, cuestionó la intención del Gobierno de congelar los precios de los combustibles, al considerar que esa medida mantendría los precios en un nivel muy alto y podría afectar el consumo privado, uno de los principales motores del crecimiento de la economía dominicana en los últimos años.
Rosario sostuvo que una reducción en el consumo de combustibles por parte de las familias podría impactar negativamente el crecimiento económico.
Indicó que, según un modelo econométrico elaborado por él, un aumento de un dólar en el precio del petróleo reduce el crecimiento de la economía dominicana en aproximadamente 0.24 puntos.
Asimismo, planteó que la baja del petróleo a 80 dólares resta justificación a la reforma tributaria presentada bajo la premisa de responder a la coyuntura internacional, al sostener que esa iniciativa ya había sido planteada desde la llegada del actual ministro de Economía y Hacienda y que tiene muy poca relación con la situación actual.
También expresó que una reducción de las tensiones militares en Medio Oriente favorecería la disminución de los costos del transporte y daría mayor fluidez al comercio internacional, lo que podría contribuir a reducir la inflación en Estados Unidos, fortalecer el poder de compra de las familias y ayudar a mantener el flujo de remesas hacia la República Dominicana.
Sin embargo, advirtió que esos efectos positivos podrían verse reducidos si el Gobierno mantiene sin cambios los precios de los combustibles en el país. En ese sentido, consideró que debió continuar subsidiándolos en el corto plazo para favorecer la recuperación del crecimiento económico.
Rosario sostuvo que los problemas que enfrenta la economía dominicana son de carácter estructural y que no se resolverán con una reforma tributaria orientada únicamente a aumentar los ingresos.
En cambio, planteó la necesidad de introducir cambios sustanciales al modelo económico para impulsar un mayor desarrollo, equidad y sostenibilidad de las finanzas públicas.
También consideró que, aunque la reforma contiene elementos de progresividad, terminaría afectando a los sectores más pobres debido al aumento en los precios de alimentos y transporte, y señaló que, una vez superadas las crisis, los precios no suelen volver a reducirse.
En ese contexto, afirmó que, si el petróleo retorna a los niveles previos a la crisis, el Gobierno debería reducir en la misma proporción el precio de los combustibles.