Economía y demografía

Economía y demografía

Economía y demografía

Antonio Ciriaco Cruz

La demografía es un tema disruptivo para los sistemas económicos. En la medida que la población envejece se generan alteraciones que afectan el comportamiento secular de la economía. Altera la política monetaria y fiscal, induce a modificaciones en los sistemas de protección social (pensiones y salud), y estanca la productividad, entre otros.

No obstante, a medida que la población envejece, el crecimiento del PIB per cápita se convierte en un indicador cada vez más engañoso para la teoría del crecimiento.

Los cambios en la población en edad de trabajar se vuelven tan grandes, que el crecimiento del PIB per cápita puede ocultar importantes movimientos en la producción por persona adulta en edad de trabajar. Esto debe ser objeto de estudios más extensos para los economistas y demógrafos.

Quizás el caso más paradigmático de cuán engañosa se ha vuelto la noción de crecimiento del PIB per cápita y demografía es Japón. Entre 1990 y 2019, el PIB per cápita de Japón creció a una tasa anual del 0.93 %, mucho menor que el 2.49 % de los Estados Unidos.

Este desempeño motivó la publicación de una cantidad de artículos académicos que analizan el bajo crecimiento económico de Japón en las últimas décadas.

Si se utiliza el PIB por adulto en edad de trabajar, durante el periodo señalado, Japón creció a una tasa anual del 1.44 %, mientras que Estados Unidos creció a 1.56 %.

Bueno, ¿y que explica eso? Lo que ocurre es que la población adulta en edad de trabajar de un país no es un proceso exógeno. Puede verse inducida por políticas de estímulos a la migración, y políticas fiscales y monetarias, que induzcan a una mayor fertilidad.

En términos generales, la tasa de crecimiento del PIB per cápita nos da una idea de qué tan rápido se gastan los recursos promedio disponibles por habitantes.

Sin embargo, parece que la producción por adulto en edad de trabajar sería una mejor métrica para medir el desempeño del crecimiento secular de los países.