El running back de los Cardenales de Arizona Jonathan Dwyer se declaró inocente de agresión con agravantes que se le formuló en relación con dos episodios de presunta violencia doméstica.
Dwyer le rompió la nariz al darle un cabezazo durante una pelea el 21 de julio y que al día siguiente le dio un puñetazo y le tiró un zapatazo a su hijo de 17 meses, quien no resultó lesionado.
La primera agresión se produjo luego de que ella se enterase de que Dwyer tenía contactos telefónicos con otra mujer.
las más
leídas
leídas