Dudas razonables 

Una parte importante de la población tiene serias dudas de las versiones dada por la Policía Nacional y los familiares del joven Eduardo Baldera Gómez sobre el secuestro mismo y las circunstancias de su liberación.
Las dudas surgieron desde el momento en que el plagiado apareció y que se mostró al público en condiciones físicas poco menos que excelentes, por lo menos a simple vista, y un cuidado personal que no daba muestra de que acababa de salir de un cautiverio de 23 días.
La Policía insiste en su versión, aunque juntándola con varias de las declaraciones dadas por el mismo Baldera Gómez se producen contradicciones que pudieran ser explicadas por la premura y hasta las emociones de su reencuentro con la familia.
Sin embargo, las dudas son suficientemente razonables y merecen una clara explicación, aún cuando implicara rectificar informaciones dadas originalmente. No sólo para satisfacer el morbo, sino porque ya varias personadas señaladas por las autoridades como implicados en el secuestro han muerto en circunstancias muy extrañas.
Hay que decir que los acusados no han sido juzgados todavía, por lo tanto son simples imputados.
Muchos sospechan y temen que se produzca una cacería contra sospechosos, lo cual resultaría muy preocupante, aún cuando resultaren verdaderamente culpables.
Nos congratulamos por el regreso del joven Baldera al seno de su familia, que vivió momentos de angustias y el noble pueblo dominicano se sumó al sufrimiento.
Pero ahora la población requiere que el caso se aclare totalmente y que los que delinquieron paguen de acuerdo a las leyes vigentes.