Viernes, 22 de marzo, 2019 | 7:02 am

Dos tipos de migración



Tan cerca de Puerto Rico y tan lejos de Estados Unidos. Así está la ubicación geográfica de República Dominicana. Dos territorios divididos por un inmenso mar.

Un mar y su bravura y que constantemente desafían las frágiles embarcaciones con pasajeros que intentan llegar a un lugar donde esperan hallar mejores condiciones de vida.

Ese es un tipo de migración por mar. La de gente que paga lo que no tiene para conseguir alcanzar un sueño y tener lo que ve que tienen otros que sí lograron pasar el inmenso mar y tocar playa extranjera.

Desde Centroamérica miles y miles de personas hacen la travesía de la migración. Pero por tierra.

Atraviesan cientos de kilómetros formando parte de una inmensa caravana que sale de Honduras, pasa por los países vecinos y se detienen cuando llegan a México, dividido por una inimaginable frontera con Estados Unidos. Y en su travesía, llena de calamidades, prefieren saberse lejos de Dios pero cerca de Estados Unidos.

Honduras y República Dominicana. Son dos países cuyos ciudadanos emprenden el camino de la migración por las mismas razones: la falta de oportunidades, de empleo formal, de una salud digna. Son ciudades sin calidad de vida para la mayoría, con un preocupante índice de criminalidad.

Son dos países que cuentan con un tiempo favorable para revertir esta realidad, Apenas empieza el 2019. Aquí, al menos, con voluntad se pueden concretar mejores políticas públicas que frenen, definitivamente, la salida constante de las yolas.