Dos problemas históricos

Hay dos problemas irresolutos, que van y vuelven a través de los años. Dos problemas, los apagones y la falta de una política migratoria, que inciden decisivamente en agravar la economía dominicana.
La migración más recurrente nos llega desde Haití. Y de manera recurrente las autoridades devuelven a una cantidad considerable de ciudadanos haitianos que vuelven de nuevo, a los pocos días. No regresa la misma cantidad, vienen muchos más. Vuelven por razones económicas. Huyen de la pobreza, el desorden y la falta de oportunidades en su país.
Así sucede con los apagones. Que van y vuelven durante más tiempo, más prolongados, con una tarifa más alta. En los últimos días, al menos se informan los casos de los apagones programados por trabajos de mantenimiento. El último programa anunciado incluye, para diciembre, la Capital, Boca Chica, Juan Dolio, Monte Plata, Higüey, Miches y San Cristóbal.
Lo que ningún cliente podrá ver nunca es un aviso que le informe sobre una indemnización o devolución del dinero por servicios no recibidos.
Insistimos, son dos problemas que arrastra el país con su historia. Dos problemas que cada día tienen que pagar los dominicanos, a través de los impuestos. Si tan solo uno de éstos fuera resuelto tendríamos el camino abierto a una mejor nación.
Sin embargo, lo más preocupante es que no se observan esfuerzos en serio para erradicarlos.
En la actualidad no se está ejecutando ninguna política migratoria, sólo se han presupuestado 77 millones de pesos para la seguridad fronteriza.
Tampoco se ejecuta un plan de expansión de la generación, sabiendo que cada año el consumo aumenta en por lo menos la misma proporción que crece la economía. No se vislumbran acciones.