Dos opiniones

Un informe no deja de ser una opinión, una percepción apoyada muchas veces en documentos que pueden ofrecer una parte de la verdad sobre un hecho determinado.

En el plano del respeto a los derechos humanos hay informes nacionales que circulan. Así como de organismos de diversos países de Europa y América, como Estados Unidos.

El que publica el Departamento de Estado de Estados Unidos tiene una sensible incidencia en los países de Latinoamérica y el Caribe.

La República Dominicana, de manera específica, tiene zonas muy sensibles en dicho informe.

Hay que tomarlo como lo que es: un informe, una referencia, una fotografía en un momento de la vida democrática y que perfectamente puede ayudarnos a crecer como país.

Hay consideraciones que generan debate o respuestas. Una de ellas vino, aunque no de manera frontal, de la Policía Nacional, cuyo titular presenta a la institución como respetuosa de los derechos humanos.

Es una opinión, una consideración, un juicio que muchas veces se ve empañado por la conducta diaria de los agentes involucrados en muchas muertes, ilegales, injustificadas o fruto del empleo de la fuerza bruta, a falta de otros procedimientos.

No se trata de presentar como un logro que cada día sea menor el número de personas que caen a manos de miembros de la Policía Nacional en el desempeño de sus funciones.

El logro estará, indudablemente, en el respeto a la ley, con apego; y defender la vida de cada ser humano, dentro de las prioridades de su desempeño.