Dos operativos
El Ministerio de Salud Pública y los ayuntamientos del Gran Santo Domingo son las únicas dos instituciones que, recientemente, han protagonizado acciones a gran escala para evitar la proliferación del cólera en el país.
Independientemente de la campaña de concienciación, Salud Pública recurrió al cierre de ocho hospedajes en el sector denominado El pequeño Haití no solo por el cólera, también para prevenir enfermedades como la leptospirosis, la malaria y el dengue.
Hace poco, el Cabildo del municipio Santo Domingo Oeste cerró el mercado de las Pulgas, que funciona en un tramo de la avenida Luperón.
Los argumentos en ese momento estaban basados en que no dispone de las medidas de higiene básica para prevenir el cólera.
No se trata de hacer un operativo para sentar precedentes y causar un efecto de opinión pública.
Tanto el caso del mercado de las Pulgas y los hospedajes clausurados deben llamarnos a la reflexión, sin que se conviertan en casos cerrados para los demás operativos que deberán hacerse a lo largo de la geografía nacional, para, efectivamente, poner en funcionamiento un coherente plan de prevención contra el cólera.
Esa misión no corresponde únicamente a un puñado de instituciones.
Debe ser parte de una cruzada nacional en la que se involucren todas las instituciones públicas y privadas.
Tal como se previó tras la expansión del cólera en Haití, la enfermedad llegó a territorio dominicano.
Era algo inevitable.
Sin embargo, son encomiables los esfuerzos que se realizan para evitar que los casos que se registren en el país culminen en fallecimientos.
La tarea es de todos.
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