Dos dramas humanos
El presidente de la República, Danilo Medina, y el presidente de la Cámara de Diputados, Abel Martínez Durán, expusieron cada uno, de manera pública, dos dramas humanos. Uno y otro con el poder de conmover la conciencia dominicana.
El primero: la situación de indefinición civil que atraviesan miles de jóvenes de ascendencia haitiana.
Calificado por el presidente Medina como un problema humano que se debe resolver.
El drama humano que conmovió a Martínez Durán es el de las mafias de criminales que reclutan mujeres menores de edad, a las que se llevan engañadas al exterior con una promesa laboral honesta, pero que terminan siendo prostituidas y hasta asesinadas, si se rehúsan a “trabajar”.
En uno y otro presidente se concentra una importante cuota del poder del Estado, pero uno plantea que se trata de un drama humano “que se debe resolver”; y otro entiende que el tráfico de mujeres “es una situación que hay que enfrentar”.
El hecho está en cómo se pasará de la denuncia a la solución.
¿Cuándo, desde la Presidencia de la República y la Cámara de Diputados se iniciarán las primeras acciones para detener el flagelo social de ambos dramas humanos?
