Las personas que descansan muy poco comen más y no queman calorías adicionales, según un estudio realizado en Estados Unidos y publicado en American Journal of Clinical Nutrition, que suma evidencia que respalda la relación entre la falta de sueño y el incremento de peso.
Aproximadamente entre 50 y 70 millones de estadounidenses incluida una cantidad importante de trabajadores con horarios rotativos padecen privación crónica de descanso y trastornos del sueño, de acuerdo a los Institutos Nacionales de Salud.