Dominicanos marcan la diferencia en Texas
Santo Domingo.-Los jugadores dominicanos son una bendición, a la ofensiva y en el pitcheo, para los Vigilantes de Texas, que por primera vez en mucho tiempo lideran la división oeste de la Americana con marca de 23-18.
El brillante desempeño ofensivo de Vladimir Guerrero, Nelson Cruz, y de los lanzadores Neftalí Féliz y Frank Francisco le ha dado otra dimensión a los Vigilantes. El reservista Joaquín Arias .321 (53-17), y Julio Borbón, aunque en menor nivel, también ha aportado al éxito.
Guerrero está disfrutando de un regreso espectacula, liderando a los Vigilantes en bateo .340 (153-52), jonrones (8), empujadas (33), bases alcanzadas (82) y boletos (24).
Vladimir se mantiene aprovechando el paraíso que le representa el estadio de Texas, donde batea para .396 (91-36), con siete jonrones, 18 anotadas, cinco tubeyes y 21 empujadas en 23 juegos.
Ese gran desempeño en el estadio de Texas se evidencia en que ese equipo está insoportable en su casa, donde ha ganado nueve de los últimos diez juegos, incluyendo una racha de cinco triunfos seguidos.
Cruz, desde el inicio de la campaña, es el complemento perfecto de Guerrero en los Vigilantes.
Nelson batea para .301 (83-25), con siete vuelacercas y 26 empujadas. Además, ocho dobles, un triple, 12 anotadas, porcentaje de embasarse de .390 y slugging de .675 en 25 juegos.
Cruz, quien estuvo fuera por 15 días debido a una lesión en la pierna derecha, desde su regreso a empujado nueve en seis juegos.
La nota discordante la coloca Borbón, quien atraviesa por un pésimo arranque al apenas batear para .227.
Bullpen
El novato Neftalí Féliz y Frank Francisco se combinan para cerrar el paso a la ofensiva contraria en las entradas finales.
Francisco, aunque empezó tambaleante en los primeros tres juegos, que incluso lo llevaron a perder la posición de cerrador de Féliz, está en el carril correcto.
Encabeza a los Vigilantes en triunfos (5), con tres derrotas y efectividad de 5.09. con dos salvamentos.
Féliz, quien aterroriza a los bateadores con una bola rápida por encima de las 100 m.p.h, está saliendo bien del experimento como cerrador al salvar once. Tiene marca de 1-1 y efectividad de 3.43, con 23 ponches en 21 entradas.