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DNCD realiza el mayor decomiso de drogas en alta mar en la historia; operativo contó con apoyo de la EE.UU.

  • El cargamento, que se estima podría superar las dos toneladas, era transportado en una lancha rápida procedente de zona de la Guajira, Colombia

BANÍ, PERAVIA.- La Dirección Nacional de Control de Drogas realizó esta madrugada el mayor decomiso marítimo de narcóticos registrado en la historia de la lucha contra el narcotráfico en la República Dominicana, producido al sur de Baní en colaboración con Estados Unidos.

El cargamento, que se estima podría superar las dos toneladas, era transportado en una lancha rápida procedente de zona de la Guajira, Colombia. Tras la interdicción, la droga fue trasladada a la base militar de Caldera, en Baní, donde quedó bajo custodia de los organismos de seguridad para los análisis y el proceso judicial correspondiente.

En la operación fueron detenidos seis tripulantes, todos de nacionalidad dominicana.

La Dirección Nacional de Control de Drogas trasladará la droga a su sede para presentarla y ofrecer detalles sobre el peso total de la cocaína decomisada y de la operación antinarcóticos.

Las investigaciones preliminares establecen que la embarcación partió desde la zona conocida como La Guajira, en el norte de Colombia, una región ampliamente identificada por agencias internacionales como uno de los principales puntos de salida de drogas hacia el Caribe.

Su geografía (costas extensas, escasa presencia estatal en amplias áreas y cercanía relativa a rutas marítimas internacionales) ha sido aprovechada por organizaciones criminales para enviar cargamentos hacia Centroamérica y el Caribe, desde donde posteriormente se dirigen al mercado norteamericano.

De acuerdo con autoridades antinarcóticos, el uso de lanchas rápidas es una modalidad frecuente: embarcaciones livianas, de gran potencia y difícil detección que intentan atravesar el Caribe en pocas horas, aprovechando rutas indirectas para evadir los sistemas de vigilancia.

Intercambio de inteligencia

La detención fue posible gracias al intercambio de información entre agencias, especialmente datos suministrados por Estados Unidos a los organismos dominicanos, lo que permitió ubicar la embarcación antes de su llegada a territorio nacional.

Las autoridades destacaron que la cooperación bilateral continúa activa, pese a la suspensión temporal anunciada la semana pasada por la embajadora estadounidense respecto a la oficina local de la DEA. Esa medida, según se explicó a EL DÍA, no implicó el cese de operaciones conjuntas, sino la separación provisional de agentes bajo investigación por un presunto fraude vinculado al programa de visas para informantes.

En consecuencia, los mecanismos de asistencia técnica, intercambio de datos e interdicción marítima permanecen en funcionamiento.

Corredor estratégico del narcotráfico

El decomiso confirma la creciente presión de las redes criminales sobre el Caribe como corredor de tránsito. La ubicación geográfica de la República Dominicana, entre Suramérica y Estados Unidos, la convierte en punto estratégico para organizaciones dedicadas al tráfico de cocaína.

Durante los últimos años, los organismos de seguridad han reportado un aumento de intentos de envío mediante rutas marítimas directas desde Colombia y Venezuela, utilizando embarcaciones rápidas, pesqueros modificados o transbordos en alta mar.

El tamaño del cargamento sugiere que se trataba de una operación de gran escala, destinada a alimentar redes internacionales de distribución. Autoridades antinarcóticas consultadas por EL DÍA consideran que la incautación constituye un golpe significativo al narcotráfico regional y evidencia la efectividad de la cooperación internacional en la detección temprana de cargamentos antes de su ingreso al territorio nacional.

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