Discrepancias
Por algunos días la Zona Colonial fue el foco de atención de la colectividad, luego de la voz de alarma de la iglesia Católica por el alegado desorden que imperaba en el lugar, caracterizado por la contaminación sónica de los bares y las discotecas, además de la ola de delincuencia que azota a ese sector.
El gran alboroto provocó que el Ministerio de Interior y Policía, tras las fuertes críticas de Nicolás de Jesús Cardenal López Rodríguez, no tuviera otra alternativa que cerrar los negocios que llevan intranquilidad a los residentes de la Zona Colonial.
Sin embargo, ya materializada la medida, surgieron voces en desacuerdo con el dictamen disciplinario y muchos residentes del sector vieron como muy fuerte el cierre por la implicación laboral que tendría entre los empleados al verse sin trabajo por 20 días, como lo dispuso Interior y Policía.
Otras personas de la Zona Colonial alegaron que la clausura debe ampliarse a otros establecimientos que incumplen con las reglamentaciones establecidas. ¿Y entonces?
Más diputados contra propuesta
Diputados que se vinculan a los bandos del expresidente Hipólito Mejía y Miguel Vargas Maldonado no esconden su posición sobre que el Partido Revolucionario Dominicano no debe asumir la presidencia de la Cámara de Diputados, porque consideran que el regalo propuesto por el jurista Vinicio Castillo Semán podría estar envenenado, sobre la base de que podría profundizar las disputas internas por causa del botín que representaría la cantidad de empleos que podría distribuirse durante ese año de gestión legislativa.
Al contrario, esos legisladores creen que el PRD debe trabajar por la unificación interna y comenzar a hacer oposición constructiva al actual Gobierno y al nuevo mandato que se instalará el próximo 16 de agosto.
