Disciplina en el PRD

Miguel Vargas Maldonado tiene la firme convicción de que el camino para el triunfo electoral en 2012 pasa necesariamente por la senda de imponer la disciplina en una organización cuya tradición se identifica con el desorden y que los grupos actúen siempre en función de intereses particulares. Ha preferido hacerlo ahora, a tres años de esas elecciones, para que el tiempo pueda sanar las heridas, pero no le ha sido ni le será fácil.

Cada quien en lo suyo
Una de las primeras medidas que adoptó el nuevo presidente del PRD fue algo que parece obvio, pero que en esa organización nadie respetaba. Se trata de que en las reuniones de un organismo sólo participen los miembros de ese organismo o quienes hayan sido invitados por alguna razón en particular. Pareciera que esa disposición no generaría ningún problema, pero no. Hay quienes han calificado eso como un acto de “elitismo” y hasta han rumiado quejas, pero lo cierto es que ya las reuniones en el PRD lucen más organizadas y con mayores resultados políticos.

Una carga pesada
Orlando Jorge Mera ha tenido que llevar una carga muy pesada con eso de tener que asumir una candidatura a la Secretaría General promovida con la única intención de frenar a Guido Gómez Mazara, un peleador a tiempo completo que no se rinde.