SANTO DOMINGO.- El dirigente Ramón Tejeda Read del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), denunció este lunes que mediante una guerra judicial se pretende aniquilar la organización política a la que pertenece.
«El Partido de la Liberación Dominicana (PLD) debe responder el acoso, las amenazas y burlas de que es objeto, reorganizándose y aplicando los planes de recuperación y de acción, que ejecuta como resolución de un IX Congreso Ordinario José Joaquín Bidó Medina», sostiene el dirigente.
El dirigente manifestó que el PLD debe de exponer y defender abiertamente su obra de gobierno.
“El PLD no debe cesar en su papel de acompañamiento, orientación, organización y educación y seguir elevando la conciencia política del pueblo. Exponer y defender abiertamente la obra de gobierno del PLD”, expresó el dirigente.
La recomendación de Tejeda Read se realiza luego de reiterar la denuncia de que se está en estado de “lawfare” o guerra judicial. Guerra no convencional, mediante la cual el PRM, ganador de las pasadas elecciones, actúa como ejército victorioso y busca, convertido ahora en gobierno, aniquilar a su adversario: el PLD, provocándole bajas de diferente naturaleza.
En ese sentido, apunta que el Gobierno tratará de llevar al PLD a combatir en el terreno judicial, para seguir distrayéndolo, dividiéndolo y paralizarlo, que es el objetivo final.
A partir de ese razonamiento el dirigente político y educador recomienda a sus compañeros dirigentes y miembros de la organización “no cesar en su papel de acompañamiento, orientación, organización y educación y seguir elevando la conciencia política del pueblo. Exponer y defender abiertamente la obra de gobierno del PLD.
Exhorta Ramón Tejeda en su escrito que las tareas y actividades de reorganización partidaria se realicen con mucho entusiasmo, confianza en sí mismo y en el pueblo.
Recomienda también retomar metodologías anteriores usadas por el PLD con éxito en la etapa de fundación como reuniones cortas, amenas con un mensaje de fe y confianza en el futuro y también retomar las viejas tertulias, porque así concluye “es mucho lo que hay que hacer”.