Director general de la FAO destaca compromiso político de RD para salir del mapa del hambre

  • Qu Dongyu afirmó que República Dominicana logró reducir la subalimentación por debajo del 2.5 % y llamó a mantener la continuidad de las políticas públicas para consolidar los avances en seguridad alimentaria

El director general de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), Qu Dongyu, afirmó que la salida de República Dominicana del mapa del hambre es resultado del compromiso político, la continuidad de las políticas públicas y el trabajo conjunto entre el Gobierno, los productores y los distintos sectores de la sociedad.

Durante un acto encabezado por el presidente Luis Abinader, en el que fue condecorado con la Orden del Duarte, Sánchez y Mella, el diplomático destacó que el país registró una prevalencia de subalimentación inferior al 2.5 % durante el período 2023-2025, umbral establecido por la FAO para determinar que una nación ha salido del mapa del hambre.

“Felicitaciones a la República Dominicana. Declaro oficialmente que ya no se encuentran en situación de hambre según los estándares internacionales”, expresó Qu Dongyu al reconocer los avances alcanzados por el país en materia de seguridad alimentaria.

El director general de la FAO sostuvo que este resultado no responde a un trato preferencial hacia República Dominicana, sino a la aplicación de una metodología estandarizada internacionalmente, utilizada también para evaluar la situación alimentaria de países como China, Estados Unidos, India y Brasil.

El funcionario resaltó que los avances dominicanos se han acelerado durante los últimos 20 años, con un impulso significativo en la última década, y valoró los esfuerzos realizados para fortalecer la producción agrícola, respaldar a los productores y ampliar las políticas de protección social.

Sin embargo, advirtió que mantener los resultados requiere garantizar la continuidad de las políticas públicas, independientemente de los cambios de gobierno, así como fortalecer la colaboración entre las instituciones estatales, los agricultores, el sector privado y las organizaciones de la sociedad civil.

“Si no hay continuidad en las políticas públicas, ¿quién se preocupa realmente por su pueblo?”, planteó Qu Dongyu al señalar que las diferencias políticas no deben impedir que los gobiernos mantengan el compromiso de mejorar las condiciones de vida de sus ciudadanos.

Llama a invertir en productividad agrícola

El director general de la FAO también llamó a fortalecer la productividad agrícola y a desarrollar incentivos que permitan a los productores continuar trabajando en el campo, al advertir sobre las dificultades que enfrentan para generar ingresos frente a otras actividades económicas.

Consideró que la innovación debe traducirse en resultados concretos para la población y no limitarse a investigaciones o publicaciones científicas. Asimismo, destacó la importancia de mejorar la gestión del agua, desarrollar infraestructuras y adoptar una planificación integral del uso del territorio para responder a los desafíos climáticos y garantizar la disponibilidad de alimentos.

Qu Dongyu indicó que, pese a los avances de República Dominicana, el hambre continúa afectando a millones de personas en el mundo, por lo que abogó por una mayor cooperación internacional y por inversiones dirigidas a fortalecer los sistemas agroalimentarios.

Paliza: salir del mapa del hambre debe ser el inicio de una nueva etapa

De su lado, el ministro de la Presidencia, José Ignacio Paliza, afirmó que la salida de República Dominicana del mapa del hambre representa uno de los principales logros de la actual gestión gubernamental, aunque advirtió que el resultado debe servir como punto de partida para seguir mejorando la alimentación y el bienestar de la población.

Paliza sostuvo que el hambre constituye una realidad que no debe considerarse normal, debido a las consecuencias que tiene sobre la dignidad humana, las familias y, especialmente, los niños.

El funcionario señaló que garantizar la alimentación de la población debe estar por encima de las diferencias políticas y las ideologías, al considerar que ninguna familia debería verse obligada a decidir quién come primero ni ningún niño tendría que acostarse sin haber comido.

“Porque el hambre no es solamente la ausencia de alimentos, es también la ausencia de oportunidades”, expresó.

El ministro agradeció el respaldo de la FAO y de sus representantes en el país, así como la colaboración de las instituciones y los sectores que contribuyeron a alcanzar la meta de reducir el hambre.

Asimismo, sostuvo que el desafío consiste ahora en consolidar los resultados, mejorar la calidad de los alimentos que consumen las familias dominicanas y extender los beneficios del desarrollo a toda la población.

FAO identifica nuevos desafíos para la seguridad alimentaria

En tanto, el economista jefe de la FAO, Máximo Torero, explicó que la reducción de la subalimentación en República Dominicana ha estado vinculada al crecimiento económico, el aumento del empleo, la estabilidad macroeconómica y la aplicación de programas de protección social y apoyo a la producción agropecuaria.

Durante su presentación, indicó que el país también ha registrado avances en la reducción de la pobreza. Citó que la pobreza monetaria descendió del 19 % al 17.3 %, mientras que la pobreza extrema pasó del 2.4 % al 2.2 %.

Torero sostuvo que el compromiso político ha sido determinante para impulsar la productividad agrícola, fortalecer los programas sociales y promover la inversión pública y privada en el sistema agroalimentario.

Entre las iniciativas que contribuyeron a estos resultados mencionó los programas Supérate y de alimentación escolar, así como las medidas de apoyo a los productores, incluidos los subsidios a los fertilizantes y el financiamiento agrícola.

No obstante, advirtió que el país enfrenta nuevos desafíos relacionados con la calidad y el costo de los alimentos, el sobrepeso, la obesidad y la posibilidad de que todos los hogares puedan acceder a una dieta saludable.

Según los datos presentados por el economista jefe, el 16.2 % de los dominicanos no podía costear una dieta saludable en 2025, una situación que consideró necesario abordar mediante políticas orientadas a mejorar la productividad y reducir los costos de producción y comercialización.

Aumentar la productividad del arroz y reducir costos

Torero señaló que la siguiente etapa de la política de seguridad alimentaria debe centrarse en garantizar que los alimentos, además de estar disponibles, sean nutritivos y asequibles para la población.

Entre las prioridades identificadas por la FAO figuran aumentar la productividad del arroz, mejorar la eficiencia en el uso del agua, reducir la dependencia de alimentos importados para animales, modernizar los seguros agrícolas y fortalecer la infraestructura agroalimentaria.

También recomendó concentrar las inversiones en los territorios donde coinciden mayores niveles de pobreza, vulnerabilidad climática y potencial agrícola, a fin de mejorar la conexión entre las zonas productivas y los mercados.

El economista destacó que República Dominicana cuenta con una producción agropecuaria sólida, ha alcanzado niveles récord en el cultivo de arroz y ha fortalecido sus exportaciones de productos de alto valor. Sin embargo, sostuvo que todavía existe margen para elevar los rendimientos, reducir los costos y mejorar la competitividad del sector.

A su juicio, el objetivo ahora es avanzar desde la garantía de una cantidad suficiente de alimentos hacia un modelo que permita ofrecer dietas saludables a precios asequibles, al tiempo que se fortalecen los ingresos de los agricultores y la resiliencia de las cadenas de suministro.

El representante de la FAO concluyó que la sostenibilidad de los avances dependerá de la capacidad del país para mantener el crecimiento de la productividad, fortalecer las políticas sociales y coordinar las inversiones en agricultura, salud, educación e infraestructura.

Sobre el autor

Joan Vargas

Joan Kennedy Vargas, periodista dominicano. Cubre la fuente de la Presidencia de la República, Policía, Fuerzas Armadas y DNCD.