El consumo de una dieta mediterránea puede contribuir a evitar daños cerebrales, según un estudio publicado en Archives of Neurology.
La dieta mediterránea, que incluye pescado, legumbres, vegetales, frutas, cereales, carne, productos lácteos y vino en cantidades moderadas, ya ha mostrado anteriormente los beneficios para prevenir las enfermedades cardiovasculares.