Diálogos, foros y consultas

La mayor riqueza que aporta el periodo electoral es el compás de diálogo en doble vía que abren los candidatos a la Presidencia de la República y que la sociedad debe aprovechar al máximo.

El programa de gobierno es una parte de ese diálogo.

Las ideas que plasman y las propuestas que presentan son parte de ese discurso de campaña al que debemos poner atención, ya que se trata de un tramo importante donde se definen, prometen y presentan en blanco y negro lo que podría convertirse en realidad, con un presidente electo.

Estamos en un punto del camino en que los candidatos hablan y el pueblo escucha. Ellos plantean lo que harán y el pueblo se informa de lo que podría recibir de un determinado candidato, si llega a la Presidencia de la República.

El hecho es que también el pueblo, en este tramo, tiene el supremo derecho de plantear, a través de sus voceros escogidos o designados, qué quiere de determinado candidato.

Hay colectivos que son muy sensibles a ciertas reformas sociales. Otros prefieren que se defina un plan a corto plazo, con una ruta crítica incluida, para dejar el problema de los apagones en el pasado.

Las organizaciones sociales y de derechos humanos plantean como una “urgente necesidad” que los candidatos se comprometan a una reforma profunda de la Policía Nacional.

El diálogo no necesariamente tiene que ser con la presencia de los candidatos.

Hay foros, consultas y espacios de diálogo que pueden habilitarse y que, con el apoyo de los medios de comunicación, hagan llegar las inquietudes consensuadas a los partidos y sus candidatos.

Es el momento de aprovechar el tiempo, como aconsejaba el patricio Juan Pablo Duarte, y demandar de los políticos lo que queremos que se haga en el país, ya juramentado el próximo presidente.