“Día por día”

Haberlo dicho antes no importa, pues poco caso hicieron: los proventos han enriquecido a muchos políticos, desde que Luperón prefirió la aduana puertoplateña al tumulto capitaleño.

Se trata del producto o renta de actividades comerciales controladas por la autoridad, cuya administración o manejo maneja algún particular sin costo para el gobierno, sea el central o municipal.

La comunidad sale beneficiada y a veces quien lo opera debe pagar o compartir sus beneficios con el ayuntamiento o el gobierno. Pero falta mucha transparencia en esto: la basura (recogida y vertederos), la publicidad en vías públicas, los mercados y mataderos públicos… ¿Conoce alguien realmente qué se mueve en esos negocios? Por ejemplo, la Lincoln está bellamente sembrada de palmas canas.

La cosecha de hojas, usadas para techar, y semillas, alimento para puercos, pudiera dejar más dinero del que costaría mantener esa vía más limpia que cualquier campo de golf… ¿Cuál es el destino de esa “zafra”?

Sobre el autor

José Báez Guerrero

Abogado, periodista y escritor dominicano.