“Día por día”

La Constitución dominicana, a diferencia de las anteriores, al definir el derecho a la propiedad privada, introduce una calificación acerca de la utilidad social del capital.

Este moderno concepto puede aplicarse por analogía a otras riquezas parecidas al dinero, los medios de producción o el patrimonio.

Se trata del “capital político”. Se refiere a cuánta confianza y buena voluntad manifiesta el público hacia un político y mientras mayor sea, proporcionalmente aumentará su capacidad de influir la opinión pública.

Esta corriente de apoyo, distinta y más fundamentada que la simple simpatía, se compara al capital, pues puede emplearse para motivar a los votantes o realizar reformas de políticas públicas. Me atrevo a afirmar que ningún político dominicano, léase bien: ninguno, ha poseído tanto capital político como Danilo Medina. Parece carecer de enemigos o adversarios.

La gran pregunta es, ¿cómo usará el Presidente este inmenso tesoro?

Para seguir la analogía constitucional, sería casi criminal que este capital se desperdicie…

Sobre el autor

José Báez Guerrero

Abogado, periodista y escritor dominicano.