Día de la Tierra: entre el dolor y la esperanza

Día de la Tierra

La conmemoración del Día de la Tierra, el 22 de abril recién pasado, ha sido un momento propicio para reflexionar, ya que el mundo está inmerso en un escenario de múltiples conflictos, en un contexto multipolar atravesado por guerras, luchas de poder e intereses geoeconómicos y geopolíticos sin precedentes en la historia moderna.

No escondemos que nuestra reflexión tiene ingredientes distintos de dolor y esperanza. En los meses transcurridos de este 2026 hay una mezcla de hechos repugnantes como las guerras en Medio Oriente y de esperanza como la Misión Artemis II a la Luna.

Como ambientalista, somos también pacifista y amante de la paz, por lo que estoy y estaré opuesto a cualquier conflicto bélico donde quiera que esté. Prefiero comunicar hitos de esperanza como Artemis II, pues a principio de mes, en dicha misión de la NASA, el astronauta Víctor Glover se dirigía a la Luna, reflexionó sobre el increíble milagro que es el planeta Tierra, “Eres especial”, le dijo Glover a un entrevistador. El espacio, añadió, “es un montón de nada”.

Día de la Tierra: entre el dolor y la esperanza
Omar Ramirez Tejada

Pero en medio de toda esa nada, Glover pudo ver un brillante punto azul por la ventana de su nave espacial. “Tienes este oasis”, dijo, “este hermoso lugar donde podemos existir juntos” el mismo “punto azul pálido” descrito por el científico Carl Sagan impulsada por su visión con datos de Voyager 1 en 1990, muestra la Tierra como un punto mínimo; Venus también aparece, inspirando su llamado a la humildad y responsabilidad humana.

El astronauta Glover tiene razón. El único planeta del universo conocido capaz de albergar vida, nuestro hogar común, es una solitaria esfera de extraordinaria abundancia en un vacío frío e infinito.

La humanidad ha dedicado mucho tiempo a documentar las innumerables maneras en que la actividad humana está causando estragos en los ecosistemas de la Tierra. Y no cabe duda de que ha sido otro año difícil para el planeta. Las temperaturas siguen subiendo. La pérdida de biodiversidad va en aumento.

Estados Unidos se ha retirado de la acción global contra el cambio climático perdiendo la oportunidad histórica de liderar una transición necesaria hacia un mundo más seguro, sostenible y más humano.
Pero, el pesimismo no tiene espacio en la esperanza porque queremos destacar algunos de los muchos aspectos positivos que están logrando comunidades, ambientalistas y activistas climáticos en la lucha por frenar el calentamiento global y proteger el planeta.

La transición energética
Frenar el cambio climático requerirá reemplazar prácticamente toda la energía producida por combustibles fósiles con energía producida por fuentes limpias, como la solar y la eólica. Y en este sentido, hay mucho que celebrar.

Si bien el crecimiento de la energía limpia se ha ralentizado en Estados Unidos como resultado de las políticas de la administración Trump, la adopción de fuentes de energía renovables y bajas en carbono está experimentando un auge en todo el mundo.

Por primera vez, una fuente renovable —la solar— fue la principal contribuyente al nuevo suministro de energía a nivel mundial, representando más del 25 % del crecimiento energético el año pasado, según datos publicados esta semana por la Agencia Internacional de Energía.

Según el último informe anual del centro de estudios Ember (2025), la generación de energía a partir de combustibles fósiles disminuyó un 0.2 % en 2025, y la energía eólica y solar por sí solas cubrieron el 99 % del crecimiento de la demanda de electricidad el año pasado. Si bien la generación de energía a partir de combustibles fósiles ha disminuido ocasionalmente año tras año en el pasado, Ember afirma que esta es la primera vez que ocurre debido al cambio estructural hacia la energía limpia, y no a crisis económicas u otros eventos puntuales.

Al nivel mundial, las ventas de automóviles eléctricos aumentaron un 20 % el año pasado, superando los 20 millones de vehículos. Y las instalaciones de nueva energía eólica aumentaron un 40 % con respecto al año anterior, con más de 160 gigavatios instalados en 2025.

La generación récord de energía solar fue clave para revertir la tendencia de los combustibles fósiles, aumentando un 30 % interanual, lo que significa que cubrió el 75 % del crecimiento de la demanda mundial de electricidad solo en 2025.

La generación de energía solar creció en un récord de 636 teravatios-hora (TWh) en 2025. Esto superó la electricidad que podría generarse a partir de todas las exportaciones de gas natural licuado (GNL) a través del estrecho de Ormuz.

La generación de energía a partir del carbón continuó disminuyendo, lo que significa que, por primera vez en la historia, representó menos de un tercio de la generación eléctrica mundial.

Impacto de las emisiones
Con el creciente despliegue de energías renovables, las emisiones han comenzado a disminuir en algunos mercados clave.

En la Unión Europea, las emisiones de gases de efecto invernadero cayeron un 3 % entre 2023 y 2024. Gracias a esta reducción, las emisiones totales de la UE son un 40 % inferiores a los niveles de 1990, a pesar del considerable crecimiento demográfico y económico.


En China, las emisiones de dióxido de carbono disminuyeron un 1 % en el último trimestre de 2025, según un análisis de Carbon Brief. Esto probablemente se traducirá en una ligera disminución general de las emisiones anuales, lo que significa que el mayor contaminador del mundo ha logrado mantener sus emisiones de CO2 estables o en descenso durante casi dos años.

En India, las emisiones se mantuvieron estables por primera vez desde la década de 1970, excluyendo los años de la pandemia. Las instalaciones eólicas y solares en India aumentaron casi un 60 % el año pasado, el mayor incremento entre las principales naciones.

El crecimiento de la energía solar y eólica significó que, por primera vez desde 1919, la proporción de energía generada a partir del carbón fue menor que la de las energías renovables. Estamos viendo destellos de esperanza en todo el mundo.