Deterioro de las vías

El Ministerio de Obras Públicas tiene entre sus múltiples funciones y responsabilidades la de firmar contratos millonarios de concesión de obras.

El poder es tan amplio que, además, puede entregar la administración y cobro de los peajes.

En dichas transacciones hay responsabilidades compartidas. Una de las cuales lo constituye la que recae en las empresas que ganan los contratos de marras.

De manera específica tienen la obligación de mantener en buen estado tramos y kilómetros de autopistas con el fin de garantizar un desplazamiento eficaz de los vehículos.

De un tiempo a esta parte hay tramos de autopistas, incluidas la Duarte y Las Américas, que presentan un progresivo deterioro.

Las empresas concesionarias no cumplen con el mantenimiento y el Ministerio de Obras Públicas tampoco da el servicio; y se excusa porque existe un contrato que impide al Estado hacer trabajos de reparación o bacheo.

Habrá que esperar, plantea el Ministerio de Obras Públicas, que finiquite el contrato o que el Estado, a través de ellos, inicie un proceso para rescindir los contratos, muchos de ellos calificados de “verdaderas estafas”; y si lo son, se trata de estafas con responsabilidades compartidas, ya que pudieron evitarse tomando todas las medidas de precaución a la hora de firmarlos.

Una vez más estamos ante un caso donde primero se exponen las excusas y luego se pasa a hacer promesas para solucionar el problema. Mientras tanto no tenemos una seguridad vial.

Los conductores, ante esa situación, temen aventurarse por carreteras y autopistas de noche, debido al peligro que representan los hoyos en las vías. Esperamos menos alegatos y más soluciones por parte del Ministerio de Obras Públicas.