Destino viable
En poco más de dos semanas se decidirá el futuro inmediato de Haití, con los resultados de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales.
Hace poco estuvo en el país el candidato presidencial haitiano Michel Martelly, pero también lo hizo anteriormente su contendora Mirlande Manigat.
Hay una agenda común y muchos asuntos bilaterales que se vienen posponiendo ahora y a través del tiempo.
La visita reciente de Martelly resultó oportuna para pasar balance a esa agenda común y la visión de futuro que tiene el candidato, al fragor de lo que conversó en el Palacio Nacional.
No importa quién resulte ganador en las elecciones. Haití tiene un camino de doble vía abierto con la República Dominicana.
Ambas naciones están en el ojo de la comunidad internacional; y lo estarán durante todo el proceso que vivirá esa nación después que se escojan sus autoridades en el proceso del 21 de marzo.
El comercio, el tema migratorio, la contratación de mano de obra, el tráfico de toda índole y sin control por la frontera, las redadas y las inversiones necesarias para el desarrollo de Haití son aspectos muy sensibles para nosotros.
Sin ninguna duda somos dos naciones con un destino de relaciones bilaterales viables. Esperemos que instalado el nuevo gobierno haya voluntad de verdadera colaboración entre ambos países.