Destino de las propinas

La inmensa mayoría de los clientes de centros nocturnos y lugares de diversión dejan la llamada “propina” sin imaginarse el destino incierto que corre su dinero una vez lo recibe el negocio.

El Ministerio de Trabajo, a través de una jornada exhaustiva de inspección a una cantidad de estos negocios, estableció que el 54 por ciento de los visitados no entrega debidamente el dinero a sus empleados por concepto de las propinas recibidas.

El otro 46 por ciento lo entrega, de acuerdo al artículo 228 del Código Laboral, que estable el cobro del 10 % de propina legal para los empleados de los lugares de diversión, y que incluye a trabajadores que laboran en bares, hoteles, discotecas y restaurantes.

De acuerdo a la realidad, se trata de la retención abusiva de esos recursos. Un dinero que muchas veces se deja de manera doble en dichos negocios, ya que muchos clientes, independientemente de ese famoso 10% que deduce el negocio por ley, deja otra cantidad en efectivo, al final del servicio.

Independientemente de las sanciones que se impongan a los patronos violadores, también hay una estafa implícita y abuso de confianza contra los clientes, que confiados dejan las propinas, sin imaginarse el destino final que tendrá.

Eso genera desconfianza en un sector muy sensible para el desarrollo del turismo dominicano. De tal forma que los ministerios de Trabajo y Turismo deberán encaminar acciones para que esta mala práctica sea descontinuada cuanto antes.