Deseo sexual versus fantasía sexual y pareja
Se puede confundir el concepto de deseo sexual con la fantasía sexual, ya que ambos se refieren directamente a la sexualidad y al contexto mental.
Mientras que el deseo sexual es un anticipo de una situación real, aunque podría tener su origen en una fantasía, ésta es la evocación de una situación ficticia, imaginaria, no real.
La fantasía es de ti a ti, es intimidad contigo, no es recomendable compartirla con la pareja solo cuando tengas seguridad de que la acepta sin molestia ni recelo.
El deseo sexual lleva a la intimidad con tu pareja y puede ser compartido sin restricciones.
Recordando que las fantasías sexuales son representaciones mentales que se producen de forma voluntaria o involuntaria, es común que se opongan a la escala de valores y creencias de quienes las tengan, mas, como en ellas solo está comprometida la imaginación, se aceptan generalmente sin culpabilidad.
Al igual que el deseo sexual, estas fantasías se presentan tanto en el hombre como en la mujer, solo se diferencia en la forma de tenerlas.
Lo interesante es que al tenerlas, puedes ser creativa/o y disfrutar mucho, imaginando una situación que bajo ninguna circunstancia la ejecutarías en la realidad, lo que enriquece de alguna manera tu vida sexual.
Las fantasías sirven para expresar necesidades sexuales, como ensayo de conductas sexuales, para provocar la libre expresión de la sexualidad sin riesgos, evitar la monotonía y liberar tensiones, siempre que estén enmarcadas en el respeto a la pareja.