Como coach de estilo de vida y profesional certificada en el manejo seguro de alimentos, constantemente recuerdo que cuidar nuestra salud no termina cuando elegimos alimentos nutritivos. También importa cómo los manipulamos desde que salen del congelador hasta que llegan al plato.
Descongelar carnes o pescados parece una tarea sencilla, pero hacerlo incorrectamente puede favorecer el crecimiento de bacterias que pueden enfermarnos.
La forma más segura es descongelarlos dentro del refrigerador, colocándolos en un recipiente o bandeja para evitar que los líquidos contaminen otros alimentos. Este método requiere más tiempo, pero mantiene el alimento a una temperatura segura.
Si necesitas descongelar más rápido, puedes hacerlo en agua fría, dentro de una bolsa o empaque hermético, cambiando el agua cada 30 minutos. Otra opción es utilizar el microondas, pero en ese caso debes cocinar el alimento inmediatamente después.
¿Y qué no debemos hacer? No descongeles carnes o pescados sobre el mostrador de la cocina, ni los dejes durante horas a temperatura ambiente. Tampoco utilices agua caliente. Aunque el centro permanezca congelado, la parte exterior puede alcanzar temperaturas donde las bacterias se multiplican rápidamente.
Una vez descongelado, evita volver a congelar el alimento crudo, a menos que haya sido cocinado previamente o se haya descongelado de manera segura dentro del refrigerador.
La alimentación saludable significa aprender a prevenir riesgos. Cocinar bien comienza mucho antes de encender la estufa. La próxima vez que saques carne o pescado del congelador, recuerda: descongelar correctamente también es una forma de cuidar a quienes amas.
leídas