En el Partido de la Liberación Dominicana no existe la verdadera certeza de “quiénes son amigos y cuáles enemigos”. La rivalidad que hay por el liderazgo interno ha obligado que todo el mundo desconfíe de los demás.
En el Partido de la Liberación Dominicana no existe la verdadera certeza de “quiénes son amigos y cuáles enemigos”. La rivalidad que hay por el liderazgo interno ha obligado que todo el mundo desconfíe de los demás.