Desafortunada

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La decisión del Secretario de Estado de Educación, Lic. Meláneo Paredes, de descontarle una proporción del salario a miles de maestros y maestras, por haber participado en alguna actividad de protesta y/o en asamblea convocada por el sindicato, además de ilegal y violatoria del derecho a la protesta y a la libertad sindical, es desafortunada y constituye un factor de intranquilidad que pone en peligro la paz de la escuela dominicana.

La preocupación del ministro por ampliar y optimizar el tiempo de la escuela, es sin ninguna duda, positiva y bien intencionada; pero tiene que estar acompañada de mecanismos efectivos que permitan canalizar y encontrar solución a los problemas que por distintas razones se generan en el sistema y afectan a los y las docentes. Las reuniones y protestas que sanciona el descuento de referencia, se produjeron por causas, que bajo ninguna circunstancias pueden ser ignoradas.

En virtud de una trilogía de factores (irresponsabilidad, incapacidad e inobservancia ética) en el núcleo fundamental que administraba el Seguro Médico de los/as maestros/as, esta institución acumuló una deuda que ronda los 350 millones de pesos a los dueños de clínicas, laboratorios y farmacias, los cuales presionan el pago con la suspensión de los servicios de salud a maestros/as y sus familiares.

La Secretaría de Educación contrató cientos de maestros y maestras para trabajar las vacaciones en el programa de Atención a la Sobreedad Educativa, bajo el compromiso de pagarles al concluir el programa trece mil quinientos sesenta y nueve pesos, con veinte centavos. Los maestros/as cumplieron, el ministerio incumplió porque no le pagó en la fecha convenida.

Aunque una cantidad importante de los maestros/as que trabajaban sin cobrar se les incluyó en la nómina, persiste esta situación, en casos reiteradamente entregados a la SEE, que todavía no reciben sus salarios. Estos son problemas objetivos, existen a la vista de las autoridades, lo que corresponde es pedir disculpa a los y las docentes y, proceder a buscarle solución.

Responder con la reducción del salario a los y a las maestros/as que han protestado esta situación, constituye una provocación que indigna a un magisterio históricamente mal tratado. El Lic. Paredes debe instruir a la mayor brevedad posible, la devolución del dinero descontado a los y las docentes. Gestionar junto a la ADP una solución definitiva que garantice estabilidad en los servicios de salud de la familia magisterial, que por demás, paga religiosamente la cuota que la ley le asigna para recibir un servicio de salud estable y eficiente.

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