Domingo, 22 de septiembre, 2019 | 8:47 pm

Desafíos electorales camino a 2020



La democracia dominicana tendrá que superar la prueba de celebrar sin traumas, por lo menos tres procesos electorales, antes de que el 16 de agosto del próximo año queden instaladas las autoridades que estarán al frente los destinos del país durante el periodo 2020-2024.

Las elecciones primarias programadas para el 6 de octubre de este año, las municipales de febrero y las congresuales y presidenciales de mayo de 2020, muestran un desafiante panorama que podría incluir un cuarto proceso, en caso de que ninguna de las agrupaciones políticas obtenga más del 50 por ciento en la primera vuelta respecto a la Presidencia de la República.

Tendrá la particularidad de que la Junta Central Electoral (JCE) realizará el montaje en un escenario con nuevas reglas, tras la reformas introducidas con las leyes 33-18 y 15-19 sobre Partidos, Agrupaciones Políticas y Movimientos Políticos y de Régimen Electoral, respectivamente.

Además de la democracia, también estarán a prueba las autoridades de la JCE, a las que corresponde la organización de procesos electorales diáfanos y que arrojen resultados incuestionables; los partidos políticos y, en menor medida, otros actores que inciden en la vida nacional.

La Constitución de la República confiere la facultad a ese órgano electoral, en los artículos 211 y 212, de organizar, dirigir y supervisar las elecciones, garantizando la libertad, transparencia, equidad y la objetividad de las mismas.

De manera particular, el párrafo IV, del artículo 212, establece: “La Junta Central Electoral velará porque los procesos electorales se realicen con sujeción a los principios de libertad y equidad en el desarrollo de las campañas y transparencia en la utilización del financiamiento”.

Existe el imperativo de garantizar el ejercicio de los derechos fundamentales de elegir y ser elegido y la realización de todos los actos lícitos para solventar las referidas prorrogativas, dentro de un Estado social democrático de derechos.

De hecho, los partidos políticos son los más llamados a entender el momento de prueba en que vive la democracia

En honor a la verdad, las autoridades electorales realizan los esfuerzos necesarios para organizar adecuadamente los procesos electorales que tienen por delante, destacándose la estructuración de las juntas municipales electorales y la del Distrito Nacional y la realización de simulacros con la finalidad de que la población se vaya familiarizando con el voto automatizado, que comenzará con las elecciones primarias.

Diversos equipos han sido colocados en el Distrito Nacional, la provincia Santo Domingo y otras demarcaciones. Los módulos educativos se encuentran en operación desde el pasado 15 de agosto, conjuntamente con un simulador virtual desplegado en la página web del organismo de elecciones, a manera de facilitar a los votantes el proceso de aprendizaje de cómo votar en las primarias internas de los partidos de la Liberación Dominicana (PLD) y Revolucionario Moderno (PRM).

Las dirigencias de los peledeístas y perremeístas deben mostrar su compromiso en la actual coyuntura, adoptando las medidas pertinentes para garantizar el éxito de las elecciones primarias, en cumplimiento estricto de lo establecido en la Ley 33-18.

Una efectiva democracia electoral entraña desafíos que demandan ser gestionados con inteligencia. Hablamos de democracia electoral cuando el régimen en el que la lucha en procura del poder público se dirime entre opciones plurales reales, en colegios sin exclusiones y a través de procesos competitivos, reglados y dirigidos por una autoridad de garantizada neutralidad.

Naturalmente, el significado de la democracia electoral debe ser comprendido y asumido a plenitud también por los ciudadanos y ciudadanas.

El resultado de los desafíos electorales que tiene por delante el país, a partir de las elecciones primarias previstas para llevarse a cabo en menos de un mes, nos dirá si marchamos por el camino correcto de una democracia madura.

Luis Garcia

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