Derrotemos la violencia

Ayer resultó muerto en La Vega una gloria del deporte dominicano, en lo que parece ser un episodio del estado de violencia que cada día gana más espacio en una sociedad que, como la dominicana, se caracteriza por ser afable.
El pueblo dominicano se distingue por su alegría, su bonhomía y espíritu de solidaridad.

Pero esos rasgos empiezan a diluirse para dar paso a expresiones de violencia que cada vez son más frecuentes.

Fernando Antonio Reynoso Peña (Chapé) fue un dominicano que representó al país varias veces en competencias de atletismo, un vegano apreciado en la comunidad deportiva nacional.

Una persona le propinó varios disparos de manera inexplicable por un rose de tránsito que no hubiera tenido consecuencias mayores, pero la reacción grotesta arrebató la vida de Reynoso Peña y de seguro que llevará a la cárcel al hoy homicida.

Además de la muerte del deportista, esa acción lleva dolor a sus amigos y familiares; pero también trastornará la vida de los familiares del victimario. Todo por una reacción irreflexivamente violenta.

Todos los entes sociales están llamados a reflexionar sobre las causas de ese paulatino cambio de actitud de muchos dominicanos.

Debemos evitar que esas conductas se generalicen y dejemos de ser el pueblo afable que hemos sido desde siempre.
Si como individuos no vencemos a la violencia, la violencia vencerá a nuestra sociedad.
Luchemos por seguir siendo el pueblo afable que siempre hemos sido.

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