Derechos verdaderos
El mundo está evolucionando en la última década con una velocidad vertiginosa. Hemos visto impresionantes cambios políticos, económicos y fundamentalmente de consumo.
En el día de hoy podemos hacer honor a una de las pocas efemérides que tienen un verdadero alcance mundial. Estamos celebrando el Día Internacional del Consumidor.
Los tratados de Libre Comercio, los acuerdos bilaterales entre importantes naciones del mundo y el establecimiento de grandes cadenas de tiendas en el rincón más apartado hacen de la actividad económica una convocatoria común para millones de ciudadanos del mundo.
No hay un ser humano que no sea, directa o indirectamente, un consumidor.
El hecho está en que son muy pocos los países que cuentan con verdaderas instituciones que trabajen para defender los derechos adquiridos de los consumidores.
En muchos países civilizados existen las demandas, leyes, y todo un sistema que apoya y hace valer los derechos del consumidor, los acuerdos de garantías y la devolución del dinero de los consumidores, cuando no se sienten cómodos con un producto adquirido en una tienda.
En la República Dominicana todavía vivimos en la etapa superior de la barbarie, cuando de reconocer los derechos del consumidor se trata. Hay, incluso, negocios que no devuelven el dinero de un artículo o producto dañado.
Recurren a entregar al cliente una carta de crédito para que compre otro artículo, con una fecha de vencimiento.
Con lo que se atropella doblemente sus derechos como consumidor. Ante esa injusticia, muy generalizada, también debe actuar Proconsumidor, en procura de derechos verdaderos.