Deportivamente
Pedro Martínez y la prensa
Lo de Pedro Martínez y sus pinches con la prensa no es nuevo, la antigua megaestrella del pitcheo siempre ha buscado un motivo para pelear con los periodistas.
En sus años de gloria los periodistas que viajaban a los entrenamientos tenían que santiguarse para hablar con El Elegido.
En pleno apogeo, cuando traía registros de Cy Young, en vez de conectarse con el pueblo que le respaldaba durante seis meses, abarrotando colmadones y otros centros, regresaba a escondidas, muchas veces por aeropuertos no tradicionales y en vuelos privados para burlar la labor de la prensa. Siempre fue hipersensible a las pocas críticas que se le formulaban.
Cuando se alcanza el nivel emblemático que obtuvo Pedro lo correcto es llegar a su país y ofrecer una amplia conferencia de prensa de manera que la población se enterara, de voz oficial, de todo cuánto ocurriera en el entorno de su ídolo.
A veces, justo es decirlo, no se sabe qué pájaro lo picaba y hacía uso de su locuacidad y, entonces, había que celebrarlo.
La realidad es que Pedro, no obstante su inteligencia, siempre ha rechazado a la prensa, aunque Dios le haya puesto en el camino una gran mujer que, irónicamente, también es periodista.
