Deportistas desgraciados
El boxeo es uno de los deportes, si no el que más, que deja más heridas físicas y sicológicas en quienes lo practican por cierto tiempo.
Aunque las estadísticas señalan que no es la disciplina que produce más muertes en la práctica, tras el retiro de los púgiles se produce un requebrajamiento de grandes proporciones, principalmente en su estado mental.
En la República Dominicana, por ejemplo, muchos de sus grandes exponentes están afectados en todos los sentidos.
Incluso, boxeadores que ganaron dinero para vivir cómodos están pasando las de Caín. Muy pocos tienen una vivienda propia y mucho menos una profesión alternativa que les permita salir del rango de la pobreza extrema.
Además de la precaria situación económica, llama la atención que muchos han muerto en forma violenta, en especial cuando todavía eran productivos dentro y fuera del ring.
Pero el caso de los púgiles dominicanos se repite como la verdolaga en otros lares, siendo el último el del colombiano Antonio Cervantes Kid Pambelé, quien está pasando calamidades al por mayor, a pesar de haber sido uno de los campeones mundiales más sólidos en la década del 70. ¡Qué pena!