Miércoles, 19 de junio, 2019 | 1:55 pm

Democracia: técnica y contenido



La mayor parte de los ciudadanos de Estados democráticos en el mundo piensan en elecciones cuando le preguntan sobre lo que caracteriza una democracia. Además viene a la mente la existencia de partidos políticos de diversas ideologías, una prensa independiente y crítica sobre las acciones de quienes tienen poder, incluso se añade regularmente la separación entre el Estado y las iglesias. Entre los modos de organizar un Estado democrático los más comunes son las repúblicas presidencialistas, las repúblicas parlamentarias y las monarquías parlamentarias.

La democracia puede expresarse de muchas maneras y utilizar una gran cantidad de mecanismos, pero la democracia no es sus formas o mecanismos. Un Estado puede celebrar elecciones regularmente y no ser democrático (el régimen de Trujillo es un buen ejemplo). Otros pueden tener en su nombre la denominación de democrático y ser una dictadura absoluta (La República Popular Democrática de Corea, mejor conocida como Corea del Norte, es un caso ejemplar). Incluso en el caso actual de la República Bolivariana de Venezuela o la República de Nicaragua, las apelaciones de sus gobernantes a la naturaleza democrática de sus regímenes hace tiempo nadie seriamente les cree.

En el caso dominicano muchos factores están minando la democracia y generan pesimismo a futuro. Entre los riesgos evidentes están la generalización de la corrupción en los diversos poderes del Estado, los esfuerzos del partido gobernante por usar los recursos del Estado para legitimarse electoralmente, la falta de criterio político y esfuerzo organizativo de la oposición para competir efectivamente en las elecciones, la cooptación de comunicadores para que sirvan de bocinas a los intereses del gobierno, y la promoción del individualismo y el consumismo, especialmente entre los jóvenes, alienándolos del compromiso con el cambio social.   

Todo lo que acabo de explicar sigue en el plano de la técnica, de las formas en que la democracia se expresa. La democracia es algo más íntimo al individuo y la sociedad. Un primer rasgo fundamental es que la democracia demanda la búsqueda del consenso dialogado en las cuestiones que atañen a un grupo (sea una familia, una escuela, un club, un partido o la sociedad). Si no se logra alcanzar el consenso total ha de buscarse una mayoría, preferiblemente absoluta o calificada, pero, y esto es importante en democracia, toda mayoría ha de mantener el diálogo y la búsqueda de integración posible con las minorías. La imposición de mayorías y la marginación de las minorías nunca es democrático y evoluciona hacia formas dictatoriales. Otro factor esencial es que toda democracia ha de fundarse en un Estado de Derecho donde la dignidad y libertad de todo ser humano sea garantizada en todas las circunstancias. Discriminar a individuos por su estatus migratorio, el color de la piel, sus opciones sexuales entre adultos libres, sus creencias religiosas que no afecten la dignidad de las personas, sus ideologías políticas siempre que respeten la democracia como fundamento, entre otros aspectos semejantes, no son compatibles con la democracia.  

La democracia necesita de una prensa y canales de comunicación veraces que interpelen a quienes tienen poder político, económico y social que afecten los intereses de los ciudadanos en su desarrollo económico, social y político. Por tanto se impone construir sociedades transparentes y que tengan como norte la equidad y la justicia. El servicio judicial debe ser absolutamente objetivo e imparcial, apegado a la Constitución y las leyes, y tomando en cuenta sus ingresos para pagar los servicios de defensoría.

Siempre la democracia se funda en el diálogo, la libertad y el reconocimiento de la dignidad de todo ser humano.

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