Del discurso opositor a las excusas del poder

José Miguel de la Rosa
José Miguel de la Rosa.

Todos recordamos cuando quienes hoy gobiernan, desde la oposición y bajo la bandera del Partido Revolucionario Moderno (PRM), asumían el papel de "defensores" del pueblo frente a todo aquello que consideraban perjudicial para la ciudadanía durante los gobiernos del Partido de la Liberación Dominicana.

También recordamos las duras críticas al gobierno de entonces y las publicaciones en “Twitter”, hoy rescatadas para evidenciar cómo muchos de los que antes cuestionaban determinadas decisiones ahora las justifican. Igualmente permanece en la memoria la desaparecida Marcha Verde, un movimiento que nació con una fuerza y una capacidad de movilización extraordinarias. Su impacto fue tan significativo que contribuyó a crear el ambiente político que favoreció la salida del PLD del poder y la llegada del PRM al Gobierno.

De la misma manera, el PRM también capitalizó el descontento expresado en las concentraciones de la Plaza de la Bandera. Todo aquello fue posible porque una gran parte de la población estaba "jarta" (con J) de los 16 años consecutivos de los gobiernos peledeístas. Hasta ese momento, todo lo que hacían quienes entonces eran oposición parecía correcto, porque enfrentaban lo que consideraban los abusos y errores de los que gobernaban.

Sin embargo, hoy muchas de esas mismas prácticas, e incluso otras peores, ya no parecen ser cuestionables. Ahora se justifican apelando a la crisis internacional, a la guerra entre Estados Unidos e Irán, al conflicto en Ucrania, a las secuelas de la pandemia o a la necesidad de recaudar más recursos.

A ello se suma la intolerancia y la arrogancia de muchos funcionarios, a quienes el poder no sólo les cambió la vida, sino que también parece haberlos convencido de que son seres superiores.

También están cargando con los intentos de limitar el derecho a la protesta, los excesos policiales, la aprobación acelerada de leyes que benefician a los gobernantes mientras otras de interés ciudadano permanecen años estancadas en el Congreso, y la falta de respuestas a numerosos problemas sociales, lo que dista mucho de las promesas con las que se conquistó la confianza de los votantes.

A quienes se sienten superiores por el cargo que ocupan, mírense en el espejo de muchos de sus antecesores.

Sobre el autor

José Miguel de la Rosa

Egresado de la carrera de Comunicación Social, mención Periodismo, por la Universidad Tecnológica de Santiago (UTESA). Posee diplomados en comunicación política, periodismo de datos, periodismo digital, entre otros. Cuenta con más de 13 años de experiencia en el ejercicio periodístico, con cobertura en fuentes clave como el Palacio Nacional, Congreso Nacional, Junta Central Electoral (JCE), justicia, educación, política, policiales, temas comunitarios y económicos, entre otros. Ad...